martes 31 de marzo de 2009
LEZAMA: Escuela de cachorros
En un fútbol cada vez más globalizado desde que se instauró la ley Bosman en los años 90, son pocos los equipos que mantienen una fuerte apuesta de cantera. En nuestra liga, sin ir más lejos, son muchos los equipos que han sucumbido a las oportunidades del mercado fichando jugadores foráneos que muchas veces no mejoran a las jóvenes promesas que llevan toda su vida defendiendo unos colores en las categorías inferiores. Sin embargo, todavía hay clubes que nos hacen pensar en positivo y creer que es posible codearse en la élite con los mejores del modo más tradicional, manteniendo la esencia del fútbol: chavales de la casa que llevan el escudo de su equipo grabado a fuego en el corazón. La reciente clasificación del Athletic de Bilbao para la final de copa fue todo un ejemplo de confianza en una filosofía modélica que lleva vigente cerca de 100 años.Todo comenzó en 1911. El conjunto bilbaíno había sido fundado a finales del siglo XIX por trabajadores británicos que trabajaban en la metalurgia en el puerto de la capital vizcaína. Por ello, en los primeros tiempos de los rojiblancos varios de los jugadores procedían de Inglaterra donde el fútbol ya estaba mucho más arraigado. Gracias a su experiencia y dominio del emergente deporte en España, los Mills, Graham y compañía lideraron al Athletic en la consecución de varis copas del Rey en la primera década del nuevo siglo. En 1910, con el Vasconia como rival (la actual Real Sociedad), los bilbaínos vencieron sin apuros a sus vecinos, que en un ataque de rabia proclamaron a los cuatro vientos que era un abuso el contar con jugadores ingleses en sus filas. El presidente de los de San Mamés en aquella época, Alejandro de la Sola se tomó aquellas protestas como una afrenta personal y decidió adoptar la conocida filosofía que ha continuado hasta nuestros días.
Desde entonces, solo las personas nacidas o descendientes de familiares nacidos en las tres provincias vascas, en el País Vasco francés o en Navarra tienen permitido formar parte de la familia rojiblanca. En Lezama, el lugar donde se cuida a los jóvenes cachorros para que con los años puedan convertirse en auténticos leones, el trabajo es muy riguroso y complicado ya que el territorio de actuación es mucho más limitado que para el resto de clubes. Aún así, la globalización también ha llegado a Bilbao, y ya no extraña a nadie al pasear por los campos de entrenamiento encontrarse con chavales de todas las razas en las categorías inferiores. Ralph Ndongo, camerunés de nacimiento pero de raíces maternas vascas, o el portugués Victor Monteiro son ejemplos de cómo están cambiando la sociedad en los últimos tiempos.Estos casos hacen plantearse al mundo futbolístico si tiene sentido mantener una filosofía tan restrictiva cuando cada vez los ciudadanos somos más cosmopolitas, sintiéndonos parte de un mundo global. Los bilbaínos lo ven como una manera de mantener una tradición centenaria que les ha dado muchos éxitos a lo largo de su historia, con 8 ligas y más de 20 copas. Suprimirla ahora significaría una traición a sus antepasados que tanto lucharon por hacer un Athletic grande y prestigioso con gente de la casa. En el momento actual donde la crisis mundial aprieta a los clubes a buscar soluciones, muchos de ellos las están buscando en sus propias canteras. En Bilbao llevan remando en esa dirección tan novedosa para algunos toda su historia. Aunque en los últimos tiempos los fichajes de Ezquerro y Llorente han reabierto la polémica, ya que ambos han nacido en La Rioja, una región que presuntamente no es legítima para fichar jugadores para el Athletic.
Esperemos que la aureola de ilusión y esperanza que se ha formado en Bilbao en los últimos meses sirva para darnos cuenta de que es posible un futuro donde sean los jugadores de la casa los que logren los éxitos de un equipo que sienten como suyo propio, y no se tenga que depender de mercenarios del fútbol que solo realizan su trabajo por dinero, en un deporte donde la carga sentimental es tan fuerte. Alejandro de la Sola estaría orgulloso de ver como ruge San Mamés para animar a sus 11 leones, 100 años después de que decidiera rebatir una afrenta de sus vecinos txuri urdines. En aquel momento no tenía ni idea de que había marcado el punto de partida para la filosofía de uno de los clubes más importantes de nuestro país. Etiquetas: Canteras de Europa
sábado 7 de marzo de 2009
ANDERLECHT: Recuerdos de la Recopa
El fútbol belga se encuentra en el anonimato desde hace muchos años. Su liga ya no es ningún referente en el fútbol europeo, y sus últimas perlas como Kompany o Fellaini han abandonado su país a las primeras de cambio para probar suerte en otros campeonatos más competitivos. El futuro no se prevé mucho mejor, ya que los grandes clubes del país como el Brujas o el Anderlecht no tienen los recursos suficientes para atraer a la liga a jugadores de calidad que suban el nivel del torneo. A los aficionados de la zona solo les queda recordar otros tiempos cuando el fútbol belga tenía un nombre en el continente, sobre todo gracias a la colaboración de un Anderlecht que en los años 70 se convirtió en el rey de copas con un trienio magistral en la Recopa. Dos títulos que elevaron a los morados a la élite europea de la que poco a poco han ido desapareciendo. En la actualidad solo los títulos domésticos ayudan a los de Bruselas a saciar un hambre de títulos que se forjó en una década tan exitosa como pasajera que ya queda muy lejana.Todo comenzó en 1970. El conjunto bruselense alcanzaba su primera final europea, de la ya extinta Copa de Ferias, que al poco tiempo se sustituyó por la Copa de la UEFA. Tras una competición excepcional en la que fueron capaces de doblegar a equipos de la talla del Newcastle o el Inter de Milán, ya solo les quedaba el Arsenal en el camino para hacer historia. El partido de ida en Bruselas fue todo un repaso de los blanquivioletas que demostraron todo su potencial ante un enemigo tan poderoso como los Gunners. El 3-1 final parecía una renta suficiente para mantener en el partido de vuelta en Londres, pero la magia de Highbury envolvió a los suyos una vez más y con una excepcional remontada, la copa se quedó en las Islas. Muchos pensaron que el Anderlecht no volvería a tener una oportunidad como aquella, pero por suerte la pesadilla de Highbury sería solo una pequeña piedra en un decenio glorioso para los belgas.
6 años más tarde tocaba el turno de acechar la Recopa. Tras vencer el torneo del K.O doméstico, el Anderlecht acudía a la competición europea con un equipo mucho más experimentado dirigido por Raymond Goethals. Con un elenco de grandes jugadores como Resenbrink, Haan, Van Der Elst o Vercauteren los belgas buscaban repetir e incluso superar la machada de 1970. Para ello contaban con uno de los mejores delanteros de la época, el holandés Rob Resenbrink, integrante de la Naranja Mecánica, que fraguó toda su carrera futbolística en tierras belgas y que dejó una huella imborrable en los aficionados del Anderlecht. Un jugador que pudo cambiar la historia del balompié si hubiera materializado aquella mítica ocasión del Mundial del 78 donde topó con el palo cuando el partido agonizaba, y en la prórroga acabaron siendo derrotados. Resenbrink lideró a los belgas a la final de la Recopa de 1976 en la que se enfrentaban al gran West Ham de Frankie Lampard padre. En un partido memorable, los ingleses se vieron superados por el poder ofensivo de un arropadísimo RSCA que jugaba en casa, tras haber sido elegido el estadio de Heysel como sede a comienzos de temporada. Al final, 4-2 con sendos dobletes del crack holandés y de Van Der Elst que dejaban el título en Bruselas y la sensación de que a aquel equipazo le quedaban muchas alegrías por regalar.
No tardaron demasiado en volver a sentir el sabor especial de una final. 12 meses después, el Anderlecht volvía a plantarse en el encuentro definitivo, esta vez contra el gran Hamburgo de mediados de los 70, de Felix Magath y Kaltz. Los belgas salieron confiados, ya que en la Supercopa de Europa habían vencido al todopoderoso Bayern, tricampeón del continente de forma consecutiva, por lo que se veían capacitados para frenar el juego directo y potente de los germanos. Esta vez no pudo ser y los alemanes se hicieron con el trofeo. Los belgas juraron revancha tras aquel 2-0 que les dejaba con la miel en los labios…Como dice el refrán: “No hay dos sin tres”. El Anderlecht lo sabía y peleó en el año 78 por su tercera final consecutiva. Para ello debían tumbar en octavos de final a su verdugo de la campaña anterior. En una eliminatoria a cara de perro, los blanquivioletas asaltaron Alemania venciendo 1-2, y sufriendo más de la cuenta en su estadio lograron pasar a la siguiente ronda. El camino hasta la final no fue demasiado espinado desde entonces, y se plantaron en ella dispuestos a no dejar escapar otro título. El Austria de Viena fue la víctima de una exhibición espectacular de los belgas que arrasaron y golearon 4-0 a los austriacos que no pudieron hacer nada ante la ambición de Resenbrink y los suyos. El segundo trofeo vino acompañado de la victoria en la Supercopa contra el Liverpool, que comenzaba a forjar su leyenda en el viejo continente.
En 1983 el Anderlecht logró su último título continental tras vencer la Copa de la UEFA al Benfica. Desde entonces el poderío de las grandes ligas europeas les ha dejado en un segundo plano del que es complicado salir. Paradójicamente Bruselas es el centro neurálgico de Europa en muchos campos, pero en el ámbito futbolístico, sus habitantes cada vez se sienten menos importantes dentro del panorama continental La Recopa ya es una competición para el recuerdo, pero en Bélgica siempre estará presente en los corazones de los aficionados del RSCA. Etiquetas: Equipos para el recuerdo
viernes 6 de marzo de 2009
UN BALÓN DE OXÍGENO PARA LOS REPUBLICANOS
La guerra civil ha sido uno de los momentos más dolorosos de la historia de nuestro país. La división social en la que España estuvo sumida desde entonces, y las duras batallas que se libraron a lo largo y ancho de la Península todavía sobreviven en el recuerdo de muchos de nuestros mayores. La contradicción surge cuando acudimos a la prensa de la época, y comprobamos que aunque los españoles no quitaban ojo a las novedades del frente, decidieron continuar con sus costumbres y su rutina como forma de evasión ante el infierno que debían soportar. En cuanto al deporte rey, la liga y la copa de España fueron suspendidas durante el conflicto bélico, pero el balón no dejó de rodar y los aficionados lograron aislarse, aunque solo fuera por 90 minutos, del escenario de sangre y lágrimas en el que el país estaba inmerso.En el territorio republicano se jugaba en 1937 un torneo conocido como “la liga mediterránea” en el que participaban los mejores clubes de Cataluña y Levante. Algunos como el Hércules o el Murcia no pudieron hacerlo ya que sus ciudades habían sido bombardeadas. El Barcelona, estandarte del movimiento republicano, venció el torneo por delante del Español y el Girona. Se estableció que los cuatro primeros de la liga se clasificarían automáticamente para la competición copera, conocida como “Copa de España libre”, en un claro gesto a los deseos de derrota franquista de los organizadores del evento. El equipo culé rechazó participar en esta copa, prefiriendo viajar a México y Estados Unidos para jugar más de 20 partidos amistosos donde recaudar un dinero para el bando “rojo” de la guerra y para aumentar su prestigio fuera de nuestras fronteras. El fusilamiento del presidente azulgrana el año anterior por soldados de las fuerzas sublevadas fue determinante para este posicionamiento tan claro del club.
Así que la copa de España libre se ponía en marcha con la incursión del quinto clasificado del torneo mediterráneo, el Levante FC como invitado de última hora. Se jugó una liguilla previa de donde salieron los dos finalistas que se disputarían el título a partido único. A diferencia del torneo doméstico, esta vez los dominadores fueron los equipos levantinos. La final en el estadio barcelonés de Sarriá acogía a los dos equipos de la capital del Turia, en un choque que supuso un canto a la libertad republicana. Los blancos buscaban la revancha tras los partidos en la liguilla donde sucumbieron ante el potencial de los costeños por sendo repasos: 5-2 y 0-4. Valencia y Levante jugaron un partido muy tenso en el que los granotas fueron capaces de anotar un único gol que les permitió levantar una copa con mucho significado histórico. Valero, Olivares, Calpe, Rubio, Calero, Tarí, Puig II, Nieto, Martínez, Gaspar Rubio y Botella fueron los 11 héroes de aquella machada en el que el pobre de la ciudad logró mojar la oreja a sus vecinos valencianos. Varios de los jugadores de aquel equipo llegaron a dejar su sello en nuestro fútbol, como Gaspar Rubio o Botella que acabaron haciendo las maletas rumbo a la capital para fichar por el Real Madrid.Al finalizar la guerra la situación acabó volviendo a una normalidad relativa en términos deportivos, y se reanudaron las competiciones nacionales, tras rebautizar al torneo del KO como la Copa del Generalísimo. Obviamente el nuevo gobierno no estaba por la labor de aceptar un torneo que se había jugado en territorio enemigo durante los años de la guerra, por lo que el Levante estuvo muchos años sin tener el reconocimiento que se merecía. La historia, como se suele decir, la escriben los ganadores y por eso no es de extrañar que sí que fuera reconocida la Copa que el Sevilla logró en 1939 en la que la mitad del país no participó por no encontrarse en territorio nacional. No fue hasta 2007 cuando una propuesta en el Parlamento dejó las cosas en su sitio y dio oficialidad a la victoria del conjunto valenciano que con todo mérito había pasado por encima de grandes del fútbol nacional como el Valencia o el Español en aquella mítica copa de la España Libre de 1937. El único trofeo que posee el Levante ha tardado 70 años en ser una realidad. A eso se le llama sudar la camiseta por un título.
Etiquetas: Curiosidades
martes 3 de marzo de 2009
ISLA DE REUNIÓN - LE HAVRE: Matrimonio de conveniencia
Las colonias francesas han sido una fuente de jugadores inagotable para sus distintas selecciones. El fútbol no ha sido una excepción y muchas de las estrellas del país galo han nacido fuera de sus fronteras. En el Océano Índico, al Este de Madagascar se encuentra la pequeña isla volcánica de Réunion. Este pequeño departamento de ultramar francés tiene 63 kilómetros de ancho por 45 de largo en los que acoge a 800.000 habitantes. El 50% de ellos son descendientes de africanos y se dedican en su mayoría al cultivo del azúcar de caña. En Réunion, el conjunto del Le Havre ha puesto su punto de mira en los últimos años con la intención de encontrar jóvenes promesas que traerse a Europa y por ahora sus scouts han acertado de pleno con los fichajes de Sinama Pongolle y Guillaume Hoarau.Ambos jugadores nacieron en 1984, y pronto llamaron la atención de los ojeadores del Le Havre. El actual jugador del Atlético de Madrid hizo las maletas para el viejo continente a los 11 años, pero Hoarau fue rechazado entonces por considerarlo demasiado delgado. Sinama llegó a Francia donde pronto conoció a Le Tallec, otra joven promesa con la que se entendía a la perfección. Tanto fue así que ambos lideraron a la selección Bleu en el Europeo sub-16 y el Mundial para menores de 17. En esta última competición donde los franceses arrasaron, Sinama fue elegido mejor jugador del torneo, y su colega Le Tallec Balón de Plata por lo que las ofertas de los grandes de Europa no tardaron en llegar. El Liverpool de Houllier se adelantó a todos los pretendientes y se hizo con los servicios de ambos, pero prefirió dejarlos un par de temporadas más en el Le Havre para no frenar su prometedor crecimiento.
La verdad es que desde entonces sus respectivas carreras no han continuado por los cauces que se esperaban tras su explosión en aquel Mundial juvenil de Trinidad y Tobago de 2001. El paso de Sinama-Pongolle por el Liverpool fue anecdótico, sin llegar a hacerse nunca un hueco en los planes de Houllier y de Rafa Benitez que veían al jugador francés como un revulsivo más que como un delantero de referencia. La mejor opción era una salida en búsqueda de minutos, y la liga española parecía un destino ideal. Tras dos años en el Recreativo de Huelva donde se convirtió en todo un ídolo para los del Colombino, le llegó la oportunidad de fichar por un grande que buscaba seguir con su progresión en la liga y en Europa, tras entrar la temporada anterior en Champions. El Atlético de Madrid llamó a su puerta y Sinama no se lo pensó dos veces aun siendo consciente de la dura competencia ofensiva en el equipo, con dos cracks de talla mundial como Agüero y Forlán. Aun así las oportunidades que tiene desde el banquillo las está aprovechando y se está erigiendo en el jugador número 12 de los colchoneros.Por otro lado, el conjunto que más se resintió de la marcha de estos dos estandartes de club fue el Le Havre. Los franceses decidieron repetir la fórmula y volver a probar suerte en la exótica isla de Reunión. Para ello realizaron un seguimiento de la liga local. Un torneo curioso ya que el campeón es invitado a la copa francesa, pero también tiene la opción de acudir a competiciones coperas de África. En uno de los equipos más potentes de la isla, el JS Saint-Pierroise, por el que pasaron jugadores de la talla del mítico Roger Milla, se encontraba jugando el espigado delantero Guillaume Hoarau. Rechazado años antes por su delgadez, se había formado físicamente y los ojeadores dieron el OK definitivo a su fichaje para la Ligue 1.
Tras varios años de adaptación, su verdadera eclosión en el fútbol francés llegó en la temporada 2007-2008. El conjunto del Le Havre había descendido a Segunda División, y otorgaron toda la responsabilidad ofensiva a Hoarau que respondió a la confianza con una temporada para enmarcar. Con 28 goles en 38 jornadas su colaboración fue determinante para que el conjunto francés retornara a la máxima categoría por la vía rápida. Su espectacular campaña hacía presagiar a sus descubridores que duraría poco en el Stade Jules Deschaseaux. No se equivocaron, y el PSG que llevaba varios años buscando un sustituto de garantías para Pauleta, no dudó en apostar por un jugador joven con un futuro esperanzador.Hoarau ya se ha convertido en la nueva estrella del club parisino, pero no olvida sus orígenes. Ha jugado varios encuentros con la selección de Reunión que no está adscrita a la FIFA por lo que no se cierra las puertas del combinado galo, al que nadie esconde que será llamado en próximas convocatorias. Los directivos del Le Havre se aferran al refranero: “No hay dos sin tres”, con la esperanza de que en poco tiempo de las playas de la pequeña isla del Índico salga una nueva estrella que siga los mismos pasos que sus antecesores, Sinama-Pongolle y Guillaume Hoarau.
Etiquetas: Planeta fútbol
sábado 28 de febrero de 2009
TOT EL CAMP ÉS UN CLAM
La historia del F.C Barcelona va ligada al Camp Nou desde su construcción hace más de 50 años en la ciudad condal, pero el conjunto blaugrana no hubiera llegado a construir ese coloso de la arquitectura sin un exitoso pasado forjado en varios estadios que se merecen ser recordados.
Todo comenzó con una carta escrita por Gamper publicada en el semanario “Los Deportes”: Nuestro amigo y compañero Hans Gamper de la sección de Foot Ball de la “Sociedad los Deportes” y antiguo campeón suizo, deseoso de poder organizar algunos partidos en Barcelona ruega a cuantos sientan aficiones por el referido deporte se sirvan ponerse en relación con él". Las respuestas no tardaron en llegar, y poco después, el 8 de diciembre de 1899, el ex velódromo de la Bonanova fue testigo del nacimiento de uno de los mejores clubes del mundo. Los ya entonces blaugranas saltaron a un terreno lleno de baches y agujeros para disputar su primer encuentro contra un combinado de jugadores ingleses. Los británicos vencieron 0-1 demostrando que en su país este deporte estaba mucho más arraigado en aquella época.
En 1900 el conjunto de Gamper disputó su último partido en Bonanova. Varios equipos compartían el estadio y el primero que llegaba se hacía con él. Esto continuó así hasta que sus rivales del Catalá consiguieron hacerse con sus derechos en exclusividad. Quizás fue una venganza por la derrota sufrida ante el Barcelona por 3-1 donde los azulgranas lograron su primer trofeo simbólico, un objeto de bronce.
Así comenzó un período de inestabilidad donde el nuevo equipo vagaba de campo en campo, de alquiler en alquiler, creciendo futbolísticamente pero sin una casa propia donde sentirse cómodo. Pasaron por Casasnovas, la Plaza de Armas, la carretera de Horta y la calle Muntaner, antes de que en 1909 lograran establecerse en su primer feudo permanente, el campo de la calle Industria, conocido como “La Escopidora”, por sus reducidas dimensiones.
Este estadio sirvió de motor para el crecimiento del club barcelonista. Fue toda una revolución en la ciudad por la modernidad de sus instalaciones, convirtiéndose en el primer campo de España con alumbrado artificial y con una tribuna de madera con capacidad para 1.500 personas, que junto al aforo de pie ascendían a 6.000 espectadores. No hubo ningún acto especial para su inauguración, pero las gradas presentaron un lleno absoluto para el primer encuentro en La Escopidora. El 14 de marzo de 1909 el Barcelona recibía en su nuevo estadio al Catalá en un vibrante choque de la Copa Catalunya que concluyó en tablas, 2-2.
En el Camp del Carrer Industria se inició la primera época dorada del club. Se produjo un decisivo salto de calidad debido al fichaje de varios jugadores de renombre de la época como Samitier, Alcántara, Emili Sagi o el gran Ricardo Zamora bajo palos. La ilusión de los aficionados blaugranas estaba desbordada y el estadio se abarrotaba cada domingo para presenciar al Barcelona en las Copas Catalana y Española. Tal era la cantidad de público que se reunía en la Escopidora que muchos de ellos tenían que sentarse en el borde de la tribuna, como se ve en la foto. Así es como nacía el mito de los “culés”. La gente que paseaba por los alrededores del estadio durante el partido veía como sobresalían los traseros de la muchedumbre, iniciándose así una denominación a la afición blaugrana que se mantiene hasta nuestros días. El Barça seguía creciendo y necesitaba un estadio acorde a la masa social que tenía el club en aquellos momentos. Gamper lo sabía y puso todos sus esfuerzos en el traslado a Les Corts, que se produjo oficialmente el 20 de mayo de 1922.
En 1900 el conjunto de Gamper disputó su último partido en Bonanova. Varios equipos compartían el estadio y el primero que llegaba se hacía con él. Esto continuó así hasta que sus rivales del Catalá consiguieron hacerse con sus derechos en exclusividad. Quizás fue una venganza por la derrota sufrida ante el Barcelona por 3-1 donde los azulgranas lograron su primer trofeo simbólico, un objeto de bronce. Así comenzó un período de inestabilidad donde el nuevo equipo vagaba de campo en campo, de alquiler en alquiler, creciendo futbolísticamente pero sin una casa propia donde sentirse cómodo. Pasaron por Casasnovas, la Plaza de Armas, la carretera de Horta y la calle Muntaner, antes de que en 1909 lograran establecerse en su primer feudo permanente, el campo de la calle Industria, conocido como “La Escopidora”, por sus reducidas dimensiones.
Este estadio sirvió de motor para el crecimiento del club barcelonista. Fue toda una revolución en la ciudad por la modernidad de sus instalaciones, convirtiéndose en el primer campo de España con alumbrado artificial y con una tribuna de madera con capacidad para 1.500 personas, que junto al aforo de pie ascendían a 6.000 espectadores. No hubo ningún acto especial para su inauguración, pero las gradas presentaron un lleno absoluto para el primer encuentro en La Escopidora. El 14 de marzo de 1909 el Barcelona recibía en su nuevo estadio al Catalá en un vibrante choque de la Copa Catalunya que concluyó en tablas, 2-2.
En el Camp del Carrer Industria se inició la primera época dorada del club. Se produjo un decisivo salto de calidad debido al fichaje de varios jugadores de renombre de la época como Samitier, Alcántara, Emili Sagi o el gran Ricardo Zamora bajo palos. La ilusión de los aficionados blaugranas estaba desbordada y el estadio se abarrotaba cada domingo para presenciar al Barcelona en las Copas Catalana y Española. Tal era la cantidad de público que se reunía en la Escopidora que muchos de ellos tenían que sentarse en el borde de la tribuna, como se ve en la foto. Así es como nacía el mito de los “culés”. La gente que paseaba por los alrededores del estadio durante el partido veía como sobresalían los traseros de la muchedumbre, iniciándose así una denominación a la afición blaugrana que se mantiene hasta nuestros días. El Barça seguía creciendo y necesitaba un estadio acorde a la masa social que tenía el club en aquellos momentos. Gamper lo sabía y puso todos sus esfuerzos en el traslado a Les Corts, que se produjo oficialmente el 20 de mayo de 1922. (Continuará…)
Etiquetas: Estadios míticos
miércoles 25 de febrero de 2009
CLAIREFONTAINE: El secreto mejor guardado de los Bleus
A finales de los años 90, la selección francesa logró conquistar la Copa del Mundo de la que fueron organizadores, tras una apasionante final ante Brasil donde Zidane se sacó su carnet de miembro del Olimpo futbolístico. Dos años después ratificaron su dominio, esta vez en la competición continental, donde un gol de oro de Trezeguet daba el título a los “Bleus” que completaban un doblete histórico. El mundo del fútbol comenzaba a analizar las claves de aquel equipo que había maravillado a Europa. Las conclusiones finales podían llegar a resumirse en dos: Sólo 9 de los 23 jugadores convocados por Aime Jacquet tenían antepasados franceses, lo que condujo al equilibrio de una plantilla capaz de compaginar la potencia africana con la táctica francesa. El otro motivo principal fue la política de cantera forjada en las últimas décadas con la creación de 9 centros de tecnificación a lo largo de la geografía francesa, siendo el más destacado el de Clairefontaine.
El Centro técnico nacional Fernand Sartre, se encuentra en el pequeño pueblo de Clairefontaine-en-Yvelines, a 50 kilómetros de Paris. Es el centro nacional de la asociación de fútbol y uno de los más importantes centros de formación del país ya que acoge a todas las jóvenes promesas que destacan en la Ile de France, es decir, en la capital y sus alrededores. Desde su apertura en 1988 se ha convertido en un punto de referencia del fútbol de cantera en el mundo. Como comentó una vez el ex seleccionador sueco de la selección inglesa Sven Goran Eriksson: “Si Inglaterra hubiera contado en las últimas décadas con un espacio equivalente para las nuevas joyas de las Islas, probablemente los británicos hubieran logrado algún gran título”.
En 1976, el presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Fernand Sartre, inició los contactos para cumplir su sueño de poder educar a los más pequeños en una escuela de fútbol donde se pulieran lo diamantes en bruto del país. Más de una década después Clairefontaine abría sus puertas, y desde entonces los mejores jugadores entre 13 y 15 años de los alrededores de Paris han pasado por sus instalaciones para entrenar y mejorar sus habilidades técnicas. Muchos de ellos han sido reclutados por los grandes clubes del país tras su paso por el centro donde los chavales aprovechan para demostrar toda su valía. De Clairefontaine han salido algunos de los mejores jugadores franceses de los últimos años como Gallas, Saha, Rothen, Anelka, y por encima de todos ellos, Thierry Henry, uno de los grandes goleadores del siglo XXI.La maquinaria del centro no descansa y la nueva generación ya ha dado el salto a las grandes ligas europeas: Obertan, Diaby y Ben Arfa son los principales estandartes de esta hornada que espera lograr los mismos éxitos que sus predecesores. Para ello esperan hacer uso de cada charla, de cada experiencia y de cada segundo vivido en un paraíso futbolístico de 56 hectáreas en el corazón del bosque Rambouillet. En Clairefontaine las promesas francesas salen del cascarón para convertirse en verdaderas estrellas del planeta fútbol con la intención de llevar a lo más alto a su país como ya lograron en aquel mágico verano de 1998.
Etiquetas: Canteras de Europa
Genoa Cricket and Football Club
El Génova CFC, o más conocido en Italia por simplemente Genoa, fue el primer equipo en conseguir el scudetto, allá por el año 1898. Este equipo de la zona Norte de Italia, de la región de Liguria concretamente, fue fundado en 1893 por ingleses, pudiendo ser miembros de él solo ciudadanos británicos.Se ha hecho nueve veces con el título liguero, la última vez hace 84 años, en 1924, y es que este equipo italiano ha pasado por malos momentos. En 2005 fue descendido a la 3ª División italiana (Serie C1) por un caso de fraude, aunque tan solo tardó dos años en volver a estar con los más grandes en la Serie A, acabando la temporada pasada en el ecuador de la tabla.
Este modesto de la Calcio italiana está consiguiendo realizar este año una buena temporada, apostando por los puestos europeos, por lo menos hasta el momento. Aunque difícil lo tienen para alzarse con el título debido al poderoso Inter de Mourinho. Entre los grandes fichajes de esta temporada destacan Thiago Motta (ex jugador del Barcelona y Atlético de Madrid), Diego Milito (ex jugador del Zaragoza) y Boško Janković (ex jugador del Palermo). Este último le dio la victoria la pasada jornada a los de Gian Piero Gasperini (entrenador del Génova) frente al Nápoles.
Pero su gran ariete está siendo Diego Milito, quien ya militaba en el Génova, pero que dejó el club cuando se produjo el caso de fraude para irse al Zaragoza con su hermano, Gabriel Milito. Diego está siendo el mayor goleador del conjunto italiano con 15 dianas esta temporada, lo que está llevando a su equipo a puestos bastante cómodos de la tabla.
El eterno rival del Génova es la Sampdoria, equipo con el que comparte estadio (Luigi Ferraris) y frente al que disputa el Derbi della Lanterna (debido a la Torre della Lanterna), derbi que se llevaron esta temporada en la primera vuelta de la Serie A por 0-1 gracias a un testarazo de Milito.
Una buena temporada que les puede meter en puestos de Champions League, siempre y cuando supere a su rival más directo, la Fiorentina, la cual solo le saca un punto.
Este modesto de la Calcio italiana está consiguiendo realizar este año una buena temporada, apostando por los puestos europeos, por lo menos hasta el momento. Aunque difícil lo tienen para alzarse con el título debido al poderoso Inter de Mourinho. Entre los grandes fichajes de esta temporada destacan Thiago Motta (ex jugador del Barcelona y Atlético de Madrid), Diego Milito (ex jugador del Zaragoza) y Boško Janković (ex jugador del Palermo). Este último le dio la victoria la pasada jornada a los de Gian Piero Gasperini (entrenador del Génova) frente al Nápoles.
Pero su gran ariete está siendo Diego Milito, quien ya militaba en el Génova, pero que dejó el club cuando se produjo el caso de fraude para irse al Zaragoza con su hermano, Gabriel Milito. Diego está siendo el mayor goleador del conjunto italiano con 15 dianas esta temporada, lo que está llevando a su equipo a puestos bastante cómodos de la tabla.
El eterno rival del Génova es la Sampdoria, equipo con el que comparte estadio (Luigi Ferraris) y frente al que disputa el Derbi della Lanterna (debido a la Torre della Lanterna), derbi que se llevaron esta temporada en la primera vuelta de la Serie A por 0-1 gracias a un testarazo de Milito.
Una buena temporada que les puede meter en puestos de Champions League, siempre y cuando supere a su rival más directo, la Fiorentina, la cual solo le saca un punto.
Etiquetas: Curiosidades, Equipos revelación
martes 24 de febrero de 2009
VENI, VIDI, VICI (Vine, ví, vencí)
La Eurocopa de Suecia de 1992 es recordada como una de las mayores sorpresas en la historia de la competición. En un año donde la situación política en el este de Europa era insostenible, las selecciones de la Unión Soviética y de Yugoslavia lograron su pase para la fase final. La extinta URSS logró formar un equipo a marchas forzadas con el nombre de CEI (Confederación de Estados Independientes), pero los yugoslavos fueron expulsados del torneo al encontrarse en plena guerra de los Balcanes y por la presión de las emergentes nuevas repúblicas que estaban surgiendo en la zona. Así que la UEFA no tuvo más remedio que invitar a última hora a Dinamarca, el segundo clasificado del grupo en el que se encontraba Yugoslavia. Los daneses ya habían comenzado sus vacaciones, pero lo cierto es que se habían reunido para jugar un amistoso contra la propia URSS arruinando la leyenda de que fueron sacados de la playa para acudir a la competición.Aún así los escandinavos viajaban a la vecina Suecia sin ningún tipo de presión. Con una preparación a marchas forzadas y la baja de su gran estrella, Michael Laudrup por discrepancias tácticas con el entrenador Richard Møller Nielsen, los Danish Dynamite se conformaban con hacer un papel digno. La cercanía a su país y la sorpresa de su presencia en la Eurocopa provocó una movilización de los aficionados daneses que terminó por motivar a los suyos. Su primera fase fue muy irregular, y tras empatar con Inglaterra y caer con los anfitriones por la mínima, debían vencer a la Francia de Papin para lograr el pase a semifinales. Los goles de Larsen y Elstrup obraron el milagro, y Dinamarca se colaba entre los cuatro mejores sin hacer mucho ruido.
En Gotemburgo, la revelación del torneo se enfrentaba a Holanda, el vigente campeón, por una plaza en la gran final. Los tulipanes contaban con el bloque del 88 formado por Van Baten, Rijkaard, Koeman, y la presencia de la nueva estrella de la cantera del Ajax, Dennis Bergkamp. Todo hacía presagiar una final entre Alemania y Holanda reviviendo el mítico choque del Mundial 74, y dejando en la cuneta a las dos escuadras escandinavas. Los alemanes cumplieron el guión en un intenso partido ante los suecos que finalizaó 2-3 con un doblete de Rieddle. Sin embargo, en la otra semifinal los aguerridos vikingos rojiblancos plantaron cara a la versión renovada de la Naranja Mecánica y llegaron a la tanda de penaltis tras el empate a 2 al final del tiempo reglamentario. Los jugadores afinaron su punto de mira y solo Van Basten marró su disparo, dando el pasaporte para la gran final a los daneses.El sueño cada vez estaba más cerca pero todavía quedaba un hueso durísimo de roer. Los alemanes venían de hacerse con el Mundial de 1990 y mantuvieron la columna vertebral para el asalto al doblete en la competición continental. Effenberg, Sammer, Brehme, Hassler o Klinsmann parecían argumentos suficientes para levantar la Copa. En las horas previas a la final contrastaba la imagen de los teutones aislados en un búnker donde estaban concentrados, con la relajación danesa. Los de Møller Nielsen ya habían cumplido y aquel partido se lo tomaron como un premio para los jugadores.
Dinamarca sabía que aquella oportunidad era única, ya que difícilmente volverían a juntar una plantilla tan compensada como aquella. Liderados por Peter Schmeichel bajo palos. Con Nielsen y Olsen en la retaguardia. El coraje de Jensen y Viflort en el medio buscando enganchar con el cerebro del equipo, el hermanísimo Brian Laudrup. Y la dinamita de Poulsen en la punta de ataque. Un equipo bien armado que no quería dejar escapar una oportunidad de hacer historia para un país con un palmarés muy discreto en el panorama internacional. Las gradas del Ullevi se tiñeron de rojo para animar a los daneses gracias a la colaboración de sus vecinos que decidieron apoyarles tras la decepción en semifinales contra la Mannschaft.En un partido muy táctico, los goles de Jensen y Vilfort y el entramado defensivo de los escandinavos, fueron más que suficiente para acabar con Alemania y sumir a todo un país en un sueño que un mes antes era inimaginable. El fútbol volvió a demostrar que no existen los imposibles, y que la fe mueve montañas. La famosa frase de Lineker: “El fútbol es un juego de 11 contra 11 en el que siempre gana Alemania”, quedó aparcada por un día y las selecciones humildes del mundo miraron con el rabillo del ojo, y una cierta envidia sana como Dinamarca levantaba al cielo de Gotemburgo la copa de campeón. De esta impresionante manera concluía un torneo que siempre será recordado por las circunstancias que rodearon la participación de los que a la postre serían justos vencedores de la Eurocopa del 92.
Etiquetas: Equipos para el recuerdo
BUFANDIZATE: Dos rincones turísiticos, dos clubes en crisis
Como y Venecia son dos ciudades italianas con mucho en común. Situadas en el norte del país transalpino, ambas basan su prosperidad y su belleza en un bien tan preciado como el agua.
El lago de Como es uno de los parajes naturales más bellos de toda Italia. Su forma de Y invertida nos hará desembocar irremediablemente en Bellagio, un pequeño pueblo que se encuentra en el epicentro del lago. Su atmósfera paradisíaca es tal que ha logrado cautivar a varios de los hombres más ricos del planeta, siendo su caso más relevante el del actor hollywoodiense George Clooney que posee dos mansiones a orillas del lago. Su situación geográfica a pocos kilómetros de Milán, la capital de la moda, provoca que muchos italianos del norte decidan recorrer estos bonitos parajes durante sus vacaciones. Tras unas horas de viaje hacia el Este nos encontramos con la archiconocida Venecia, la ciudad de los canales y todo un orgullo para el país. La Plaza de San Marcos y un paseo en góndola son dos citas ineludibles para todo enamorado que decida viajar a “La città del amore”. Un museo al aire libre donde cada rincón tiene algo especial capaz de cautivar al paladar más exigente.
En el verano de 2003 comenzó nuestro espíritu interrailero con un viaje de 20 días por el norte de Italia. Con la idea de conseguir algunas bufandas valiosas que se alejaran de las tradicionales de las grandes potencias del Calcio, logré hacerme con un ejemplar del S.S.C Venezia y otra del Calcio Como, dos equipos que fueron relegados de la Primera División en 2002 y 2003 respectivamente, y que nunca más han vuelto a tener una actuación relevante en las competiciones del país. Estas bufandas suponen el recuerdo de sendos conjuntos que un día fueron parte de la élite y que por diversos motivos han visto como su trayectoria ha ido de mal en peor dejándolos en una situación complicada de cara al futuro más próximo.
El Venezia ha sufrido las consecuencias de su situación geográfica a lo largo de su historia. Con un único título en sus vitrinas, la Coppa di Italia de 1941, los venecianos contaban con un gran equipo que contaba con varios jugadores que ficharon más tarde por el exitoso Torino de los años 40 que se quebró por el terrible accidente de Superga. En las últimas décadas, el equipo italiano alternaba su presencia en la Serie A y la B, pero en 2002, tras su último descenso, el presidente Zamparini fue incapaz de llegar a un acuerdo con las instituciones para la creación de un nuevo campo y decidió emigrar a Sicilia, haciéndose cargo del Palermo. Con él se llevó a gran parte de la plantilla veneciana sumiendo en una tremenda crisis a los del león alado (símbolo del club), que actualmente se encuentran en la Serie C1. Hay que tener en cuenta que el Venezia es un club peculiar, cuyos fans y rivales deben coger un barco para llegar al estadio Pierluigi Penzo. Varios jugadores notables conocidos por el gran público han dejado su huella en el equipo como Recoba, Maniero o Vieri.
El Calcio Como ha seguido una trayectoria bastante similar en la última década. A mediados de los 80 el equipo tuvo su mayor momento de esplendor con 5 temporadas consecutivas codeándose con las grandes escuadras del país, alcanzando un noveno puesto como mejor resultado. Años después volvería a realizar acto de presencia en la Serie A en la campaña 2002-2003, pero aquello fue el principio del fin. Problemas de violencia en su estadio, el Giuseppe Sinigaglia, y una crisis financiera que se mantiene a día de hoy han provocado que el equipo vague por la serie C2 con un futuro incierto, muy alejado de la situación privilegiada que tenían apenas 6 años antes. Por sus filas también han desfilado grandes estrellas del fútbol italianos como Zambrotta, Caracciolo o Cudicini.
Estamos ante dos equipos que han vivido a lo largo de su historia las dos caras del fútbol. La gloria de alcanzar la Primera División y la desgracia deportiva y económica que ha sumido a ambos clubes en una crisis que les ha dejado heridos de muerte. Esperemos que el orgullo que les hizo llegar a lo máximo, les sirva de punto de partida para volver a levantarse y reverdecer viejos laureles del pasado.
El lago de Como es uno de los parajes naturales más bellos de toda Italia. Su forma de Y invertida nos hará desembocar irremediablemente en Bellagio, un pequeño pueblo que se encuentra en el epicentro del lago. Su atmósfera paradisíaca es tal que ha logrado cautivar a varios de los hombres más ricos del planeta, siendo su caso más relevante el del actor hollywoodiense George Clooney que posee dos mansiones a orillas del lago. Su situación geográfica a pocos kilómetros de Milán, la capital de la moda, provoca que muchos italianos del norte decidan recorrer estos bonitos parajes durante sus vacaciones. Tras unas horas de viaje hacia el Este nos encontramos con la archiconocida Venecia, la ciudad de los canales y todo un orgullo para el país. La Plaza de San Marcos y un paseo en góndola son dos citas ineludibles para todo enamorado que decida viajar a “La città del amore”. Un museo al aire libre donde cada rincón tiene algo especial capaz de cautivar al paladar más exigente.
En el verano de 2003 comenzó nuestro espíritu interrailero con un viaje de 20 días por el norte de Italia. Con la idea de conseguir algunas bufandas valiosas que se alejaran de las tradicionales de las grandes potencias del Calcio, logré hacerme con un ejemplar del S.S.C Venezia y otra del Calcio Como, dos equipos que fueron relegados de la Primera División en 2002 y 2003 respectivamente, y que nunca más han vuelto a tener una actuación relevante en las competiciones del país. Estas bufandas suponen el recuerdo de sendos conjuntos que un día fueron parte de la élite y que por diversos motivos han visto como su trayectoria ha ido de mal en peor dejándolos en una situación complicada de cara al futuro más próximo.El Venezia ha sufrido las consecuencias de su situación geográfica a lo largo de su historia. Con un único título en sus vitrinas, la Coppa di Italia de 1941, los venecianos contaban con un gran equipo que contaba con varios jugadores que ficharon más tarde por el exitoso Torino de los años 40 que se quebró por el terrible accidente de Superga. En las últimas décadas, el equipo italiano alternaba su presencia en la Serie A y la B, pero en 2002, tras su último descenso, el presidente Zamparini fue incapaz de llegar a un acuerdo con las instituciones para la creación de un nuevo campo y decidió emigrar a Sicilia, haciéndose cargo del Palermo. Con él se llevó a gran parte de la plantilla veneciana sumiendo en una tremenda crisis a los del león alado (símbolo del club), que actualmente se encuentran en la Serie C1. Hay que tener en cuenta que el Venezia es un club peculiar, cuyos fans y rivales deben coger un barco para llegar al estadio Pierluigi Penzo. Varios jugadores notables conocidos por el gran público han dejado su huella en el equipo como Recoba, Maniero o Vieri.
El Calcio Como ha seguido una trayectoria bastante similar en la última década. A mediados de los 80 el equipo tuvo su mayor momento de esplendor con 5 temporadas consecutivas codeándose con las grandes escuadras del país, alcanzando un noveno puesto como mejor resultado. Años después volvería a realizar acto de presencia en la Serie A en la campaña 2002-2003, pero aquello fue el principio del fin. Problemas de violencia en su estadio, el Giuseppe Sinigaglia, y una crisis financiera que se mantiene a día de hoy han provocado que el equipo vague por la serie C2 con un futuro incierto, muy alejado de la situación privilegiada que tenían apenas 6 años antes. Por sus filas también han desfilado grandes estrellas del fútbol italianos como Zambrotta, Caracciolo o Cudicini.Estamos ante dos equipos que han vivido a lo largo de su historia las dos caras del fútbol. La gloria de alcanzar la Primera División y la desgracia deportiva y económica que ha sumido a ambos clubes en una crisis que les ha dejado heridos de muerte. Esperemos que el orgullo que les hizo llegar a lo máximo, les sirva de punto de partida para volver a levantarse y reverdecer viejos laureles del pasado.
Etiquetas: Bufandizate
jueves 19 de febrero de 2009
JULIUS HIRSCH: El fútbol entró en Auschwitz
La historia de Julius Hirsch nos traslada a la época más deleznable de la Alemania nazi. Este futbolista de origen judío defendió con orgullo los colores de la selección alemana durante su juventud, sin saber que años más tarde sus propios compatriotas de las SS acabarían con su vida en el campo de concentración de Auschwitz.Hirsch nació en 1892 en Achern. Su afición desde pequeño por el fútbol le llevó a entrar diez años después en la cantera de uno de los clubes alemanes más poderosos de comienzos de siglo, el Karlsruher FV. El Kfv ganó 5 torneos del sur de Alemania consecutivos entre 1901 y 1905, demostrando así su tremenda superioridad en la zona. A la edad de 17 años el entrenador inglés de la plantilla, William Townley, dio la alternativa a Hirsch para suplir la baja del volante zurdo titular y respondió a la confianza con un partidazo. Desde entonces no volvería a abandonar el primer equipo. En aquella temporada el Karlsruher FV se jugaba el título regional con sus rivales de la ciudad, el K.F.C Phönix, que defendían el trofeo de la campaña anterior. Un rotundo 3-0 devolvió la hegemonía al KFV con un gran Hirsch, que no se conformaba con el éxito en la Südkreisliga, poniendo su punto de mira en el Deutsche Meisterschaft (el título nacional). Como representante del Sur, el Karlsruher se plantó en la final contra el Holstein Kiel y tras una prórroga y mucho sufrimiento, el 1-0 final confirmaba al conjunto de Townley como el mejor equipo del país.
Los éxitos del conjunto alemán no pasaron desapercibidos para la selección nacional que convocó a su famoso tridente formado por Hirsch, Fochs y Fürderer. Conocidos como “el trío tormenta”, eran considerados piezas fundamentales de la Mannschaft de 1911 a 1913. Uno de los partidos más recordados fue en Zwolle (Holanda), contra la selección local, que finalizó con empate a 5. Se dice que fue el mejor encuentro anterior a la Primera Guerra Mundial. Hirsch anotó cuatro dianas mientras que Fochs redondeaba el marcador para los suyos. Llegaban entonces las Olimpiadas de Estocolmo de 1912. En un complicado grupo los teutones poco pudieron hacer ante la superioridad austriaca y húngara, pero no querían dejar el torneo sin una victoria y la débil Rusia era la víctima perfecta. Un 16-0 con diez goles de Fuchs fue el resultado final que sirvió para maquillar una actuación algo decepcionante en la competición.Hirsch estuvo dos exitosos años más en Karlsruher, para fichar después por el SPVGG Fürth. Su carrera parecía encaminada hacia un futuro prometedor, pero la Primera Guerra Mundial truncó las esperanzas del jugador alemán. Durante cuatro años sirvió a su país como soldado en distintas operaciones. Tras varias condecoraciones y el final de la cruenta batalla volvió al equipo de sus inicios para acabar sus años de futbolista pero ya no volvió a ser el mismo. La situación económica estaba complicada y tuvo que compaginar el deporte con el trabajo en la empresa familiar. Tras retirarse del fútbol siguió a cargo del negocio e hizo sus primeras incursiones como entrenador.
Todo cambió en 1933. Los nazis comenzaron su “caza al judío” y en el mundo del fútbol la situación no iba a ser distinta. Los grandes clubes del país expulsaron a todos sus miembros de dicha etnia de las plantillas, y Hirsch, un judío confeso, decidió mandar una emotiva carta a su Karlsruher para protestar por esta injusta decisión que a él le dolía más que a nadie: He leído en el Sportbericht de Stuttgart que los judíos deben ser despedidos de los clubes, entre ellos del KFV. El amor que le tenía a este equipo al que he pertenecido desde 1902 ha desaparecido radicalmente. Quería que quedara claro el daño que nos está haciendo la nación alemana a un conjunto de personas decentes que hemos demostrado nuestro cariño a este país, incluso dando nuestra sangre por él.La vida en Alemania era insoportable para Hirsch y los suyos. Intentaban huir de las garras de las SS y lo consiguieron durante varios años, pero en 1943 la Gestapo logró contactar con él. Su destino, el campo de concentración de Auschwitz. Nunca más se volvió a saber nada de él, aunque años más tarde se confirmó que se encontraba entre los cientos de miles de fallecidos en aquel tétrico lugar. Imagino que para uno de los mejores futbolistas alemanes de principios de siglo no debía ser fácil asumir que tras haber dado todo por una camiseta y por unos colores, su recompensa iba a ser aquella. En los últimos años se ha creado en Alemania un trofeo para las personas que luchen contra la xenofobia y el racismo en el deporte, con el nombre de Julius Hirsch. Su vida es una más de las miles de historias de personas anónimas que sufrieron en sus carnes la crueldad de una guerra que cambió el mundo. Al menos su experiencia sirvió para conocer más de cerca las injusticias que se cometieron en la época.
Etiquetas: Mitos y leyendas
miércoles 18 de febrero de 2009
WELCOME TO THE ACADEMY OF FOOTBALL
El West Ham United es uno de los clubes históricos de Inglaterra. Sin embargo, en sus más de 100 años de vida no ha sido capaz de levantar ningún título liguero, teniendo que conformarse con tres F.A Cups y una Recopa Europea, que no es poco. Ron Greenwood, uno de los entrenadores más laureados de los Hammers contestaba de esta manera a aquellos que criticaban la falta de éxitos de los suyos a comienzos de los 60: “Los aficionados del West Ham nunca han sido recompensados por unos resultados favorables, pero siguen viniendo a Upton Park porque disfrutan del buen juego de su equipo. Otros clubes acabarán sufriendo por la creencia de que los resultados lo son todo. Este pensamiento ha sido y será la ruina para el fútbol inglés”.Con Greenwood, los londinenses crearon un equipo muy competitivo con jugadores que provenían de la cantera del club como Geoff Hurst o Bobby Moore, y la prensa no tardó en bautizar a los granates como “The Academy Of Football”, por su destreza para formar futbolistas que a muy temprana edad ya estaban preparados para dar el salto a la máxima categoría. La maquinaria ha seguido funcionando a lo largo de los años y la academia sigue abasteciendo al primer equipo de jóvenes promesas que sienten los colores de los Hammers tras toda una infancia defendiendo el escudo del castillo y los martillos.
Los inicios de la Academia se remontan a los años 50 cuando Ted Fenton, un entrenador adelantado a su tiempo, decidió exportar a Inglaterra la forma de trabajo y de entender el fútbol de las grandes potencias del momento. Los británicos, siempre muy reticentes a asumir que el fútbol pudiera desarrollarse por otros derroteros que no fueran los que ellos marcaban, no solían prestar atención al resto del continente. Pero Fenton decidió aprender de los mejores de la época: “Los magiares mágicos” y el Real Madrid de las 5 Copas, a los que idolatraba profundamente, y así decidió empezar la casa por los cimientos y creó una estructura formativa para el West Ham basada en las influencias de húngaros y españoles. Greenwood fue el primero en recoger los frutos del nuevo método, pero hasta nuestros días llegan las teorías de Fenton. Las jóvenes promesas han adaptado su fútbol a las nuevas tendencias pero siguen teniendo las bases de aquellos míticos equipos en los que triunfaron Puskas y Di Stefano.En los años 90 la cantera de los Hammers ha dado numerosos jugadores de calidad que comenzaron su carrera en Upton Park antes de emigrar a otros conjuntos de más renombre. Los todopoderosos clubes de la Premier echan sus redes en el West Ham sabiendo que la preparación en la Academia les ofrece jugadores con un corte distinto al habitual en Inglaterra, con un plus adicional de calidad. Los granates no ocultan que las ofertas que llegan a su puerta son irrechazables, pero confían ciegamente en que la cantera siga haciendo su trabajo y puedan reemplazar cuanto antes a las estrellas que parten en busca de retos mayores. Rio Ferdinand, Frank Lampard, Michael Carrick, Joe Cole o Jermain Defoe son quizás los mayores estandartes de la penúltima hornada, en la década de los 90. Todos ellos son en la actualidad piezas básicas en sus equipos y en la selección nacional, pero no olvidan todas aquellas enseñanzas que vivieron en “The Academy”.
En 2003 el equipo fue relegado de la Premier League y tuvo que desprenderse de sus mejores jugadores para poder superar el desastre económico que suponía la pérdida de la categoría. Dos años después volvían a la élite gracias al buen hacer de tres “académicos” que guiaron al equipo al lugar que nunca mereció abandonar. Anton Ferdinand (el hermano pequeño de Rio), Eliot Ward y Mark Noble volvieron a demostrar que la cantera del West Ham goza de una salud envidiable. El club del Este de Londres sabe que su futuro pasa por cuidar a sus jóvenes chavales y no duda en promulgarlo en Upton Park. En los alrededores del césped se puede leer una inscripción que recuerda a los aficionados cual es el camino que les llevará a la senda de los triunfos: THE ACADEMY OF FOOTBALL. Etiquetas: Canteras de Europa
martes 17 de febrero de 2009
GERSON: El cerebro que movía a la Brasil del 70
Gerson de Oliveira Nunes era un jugador diferente. Un futbolista capaz de manejar los partidos a su antojo desde el mediocampo sin correr un metro más de lo necesario, sacando a la luz todas sus virtudes y obviando sus muchos defectos: solo sabía manejar su pierna izquierda, apenas se movía del círculo central, no tenía ninguna destreza con la cabeza, y odiaba los viajes y las concentraciones. Aun así se convirtió en uno de los símbolos de aquel famoso Brasil del 70 donde coincidió con algunos de los mejores jugadores que han pasado por la canarinha: Rivelino, Tostao, Jairzinho o el mismísimo Pelé. Estos 4 cracks formaban junto a Gerson un quinteto temible que todavía muchos recuerdan de carrerilla. Quizás se habló más de los goles de Pelé, de las cabalgadas de Rivelino o de las fintas de Jairzinho, pero todos ellos sabían que aquel equipo se movía al son que marcaba Gerson, “la zurda de oro”.Nacido a comienzos de los años 40 en Niterói, Gerson creció viendo jugar a uno de sus ídolos, Zizinho, uno de los mejores futbolistas de la historia del país que tuvo que sufrir el Maracanazo en sus carnes. Pronto destacó como organizador y sus pases largos teledirigidos llamaron la atención del Flamengo que se hizo con sus servicios a temprana edad para que creciera en sus categorías juveniles. En 1959 y 1960 ya dio sus primeras muestras de madurez cuando se erigió en líder de la selección canarinha de su edad en los Juegos panamericanos de 1959 y los Juegos Olímpicos de Roma del año siguiente. En 1961 subió al primer equipo de los rojinegros, pero aunque nadie dudaba de su calidad, se le consideraba un jugador conflictivo. Después de romper la pierna a un compañero en un entrenamiento y de rebelarse contra su entrenador por cambiarle de posición en un partido para tratar de detener a Garrincha, su futuro pasaba por el Botafogo.
En el club carioca coincidió con varios de los mejores jugadores de la época: Garrincha, Jairzinho, Nilton Santos o Caju. Allí la Canhotinha de Ouro desplegó su mejor versión durante 6 años en los que se codearon con el Santos de Pelé y el Corinthians logrando varios torneos Rio-Sao Paulo. Así llegamos al Mundial de Inglaterra donde Gerson tenía su primera oportunidad para demostrar al mundo todo su repertorio técnico. Las cosas no fueron como debían, y tanto Brasil como el propio jugador no estuvieron a la altura. El zurdo aun se salvó de la quema porque sufrió una crisis renal que solo le permitió jugar un encuentro frente a Hungría. Gerson sabía que merecía una revancha después de aquella amarga experiencia y durante cuatro años solo había una palabra que se repetía en su mente una y otra vez: México 70.
En aquellos años Gerson fue adquiriendo una capacidad de liderazgo que provocó que sus compañeros comenzaran a conocerle como “el papagayo”. Durante los 90 minutos no paraba de alentar y colocar a sus compañeros y de ahí el apodo que llevaría con orgullo durante el resto de su carrera. En el verano de 1970 la selección canarinha de la mano de Joao Saldanha llegaba a México como gran favorita para lograr su Tercer entorchado y quedarse la copa Jules Rimet en propiedad. En la primera fase los brasileños demostraron por qué en todas las quinielas se les presumía ganadores. Con un fútbol de toque moderno y dinámico, y dirigidos con maestría por Gerson, los partidos se contaron por victorias. En semifinales contra Uruguay la situación se fue complicando. El entrenador charrúa colocó a un marcador fijo encima del zurdo, consciente de que todo el juego pasaba por él. Gerson se sacrificó por el equipo y se echó atrás dejando libertad de movimientos a Clodoaldo que aquel día se disfrazó de su compañero para guiar a los suyos a la final del Azteca.La difícil Italia de Mazzola, Riva o Facchetti eran los perfectos oponentes para motivar al conjunto verde-amarelho que pretendía vencer y dejar una huella a través del tiempo con un fútbol tan efectivo como preciosista. Aquel fue el día de Gerson. Se echó el equipo a sus espaldas y llevó la manija del partido en todo momento. Al descanso se llegó con empate a uno tras un esfuerzo descomunal de los transalpinos que sacaron todo su orgullo para mantenerse vivos. Pero en la segunda parte la lógica se impuso y dos zarpazos de Gerson en tres minutos sentenciaron a los italianos. Un magnífico gol y un pase de 40 metros a Pelé para que asistiera a Jairzinho fueron suficientes para desarbolar a la defensa Azzurri. El golazo de Carlos Alberto cerró la goleada y Brasil volvía a saborear las mieles del éxito. Gerson supo en aquel momento que gran culpa de aquella victoria era suya, y que aquel partido pasaría a la historia como uno de los mejores de los Mundiales.
Volvió a su país donde siguió cosechando éxitos con el Sao Paulo y el Fluminense En Brasil ya era toda una eminencia y todo el mundo deseaba que hubiera un libre directo en sus encuentros para ver en persona al mejor lanzador de faltas de Sudamérica en aquel momento. Polémico desde sus inicios y un amante del tabaco, sufrió una enorme campaña en su contra cuando anunció una marca de cigarrillos que finalizó con la llamada “Ley Gerson”, por la que ningún futbolista podía anunciar marcas de tabaco. En el año 74 se retiró del panorama profesional para atender a su familia. 35 años después son muchos los que todavía recuerdan aquel Brasil que encandiló al mundo. Lo que muchos desconocen es que aquella maquinaria perfecta se movía al ritmo que marcaba Gerson de Oliveira Nunes, un genio con una facilidad de pase endiablada que hizo del círculo central su hábitat natural durante su exitosa carrera.Etiquetas: Cracks en el firmamento
LA TRIPLE CORONA (IV) De la gloria al fracaso en 100 segundos
La inmaculada campaña que está realizando el Barcelona en las tres competiciones está sumiendo a la prensa y a los aficionados en un estado de euforia tras el que ya solo se piensa en un objetivo: el triplete. Esta hazaña que consiste en lograr los títulos de Liga, Copa nacional y Copa de Europa se ha producido 4 veces en toda la historia desde que nació el torneo continental a mediados de los años 50. Muchos son los que lo han intentado y se han quedado con la miel en los labios como el Madrid de Di Stefano, el Bayern de Beckenbauer, el Milán de Sacchi o el Dream Team de Cruyff. En este serie de artículos repasaremos a los 4 fantásticos capaces de forjar una leyenda de imbatibilidad durante una temporada completa en la que fueron capaces de arrasar en todas las competiciones. Hasta ahora se ha obtenido un triplete en los 60, 70, 80 y 90 y estamos a punto de acabar con la década de los dos mil, por lo que nos encontramos en un año idóneo para que álgún equipo busque el asalto a la TRIPLE CORONA.1998-1999 MANCHESTER UNITED: En honor a los "Busby Babes"
El final de nuestro viaje por los tripletes europeos nos lleva a Manchester. El United llegaba a la temporada 98-99 después de un curso anterior en el que no había sido capaz de levantar ningún trofeo. Aún así la racha de cuatro competiciones domésticas en seis años hacía presagiar que los éxitos no tardarían en volver a Old Trafford. Sir Alex Ferguson completó el bloque de campañas pasadas con un jugador por línea consciente de que solo eran necesarios pequeños retoques en posiciones claves para que los Red Devils volvieran a aspirar a todo. Jaap Stam se asentó en el centro de la zaga, mientras que el volante sueco Blomqvist daba nuevas alternativas al mediocampo de los ingleses. Arriba el trinitense Dwight Yorke llegó para acompañar a Andy Cole en la punta de ataque y entre ambos formaron una de las sociedades más productivas de los últimos años.La Premier League de aquel año fue un mano a mano entre el United y los Gunners. El conjunto de Londres había logrado el título liguero la temporada anterior, y soñaba con repetir el éxito de la mano de Arsene Wenger. Contaba en la punta de ataque con Nicolas Anelka, el cañonero francés que emigraría al Real Madrid al año siguiente. Los dos equipos llegaron a falta de dos jornadas con todo por decidir. El Arsenal sacaba dos puntos a sus rivales del Norte, pero una mala tarde en el estadio del Leeds dio un vuelco a la clasificación dejando a los Red Devils con todo de cara para que Ferguson siguiera con su racha triunfal de los últimos años. En el último partido los de Highbury esperaban que sus vecinos londinenses del Tottenham les hicieran un favor contra el United, pero aunque llegaron a ir venciendo 1-0, acabaron sucumbiendo al potencial de los Beckham, Giggs y compañía que con el 2-1 definitivo lograban recuperar la hegemonía en las Islas.
Wembley acogía una nueva edición de la final de la F.A Cup donde los de Manchester podían lograr un nuevo doblete. El último obstáculo era el Newcastle, cuya mayor amenaza era el gran cazagoles inglés, Alan Shearer. Los Magpies buscaban maquillar una temporada más bien mediocre donde solo pudieron acabar decimoterceros, a una decena de puntos del descenso. El partido comenzó accidentado, y Roy Keane tuvo que retirarse. Su sustituto Teddy Sheringham salió lanzado y cuando apenas llevaba dos minutos en el césped inauguró el marcador para los Red Devils, que desde entonces controlaron el choque a su antojo. Al poco de comenzar la segunda mitad, Paul Scholes sentenciaba el encuentro con un segundo tanto que a la postre sería definitivo. Los de Alex Ferguson se convertían en el primer equipo inglés en lograr tres dobletes a lo largo de su historia, pero todavía quedaba el plato principal para calificar a la temporada de histórica.El Manchester viajaba al Camp Nou para revivir una cita con su pasado. Su único título continental databa de 1968 cuando Sir Matt Busby fue capaz de crear de la nada un equipo campeón, solo 10 años después de la tragedia aérea de Munich. Todo debía ser perfecto para el artífice de los Busby Babes, que aquel 26 de mayo de 1999 cumplía 90 primaveras. Era el día indicado para dar la alternativa a otro manager escocés como él, que ya formaba parte de la historia del United, pero que necesitaba una Orejona para llegar a los corazones de los aficionados de Old Trafford como ya había logrado Sir Matt. El Bayern de Munich, todo un dominador del continente en aquellos años, buscaba arrebatar el triplete a los ingleses. No le faltaban argumentos para ello, con un equipazo que contaba con Kahn bajo palos, la solvencia y elegancia de Matthäus en defensa, un mediocampo bregador con Effenberg y Basler, y la lucha de Jancker y Zickler en tareas ofensivas. El gol de Basler a los 5 minutos afianzó la confianza de los teutones que se dedicaron a administrar la renta llegando así a los últimos minutos del partido.
La máxima de que “el que perdona lo paga” suele ajustarse al fútbol en numerosas ocasiones. Los alemanes tuvieron un par de ocasiones de sentenciar pero dejaron con vida a un rival que no necesitaba más de 2 minutos para llevarse el título. Sendos córners botados por el guante derecho de David Beckham en el descuento fueron rematados por Sheringham y el oportunista Solskjaer para llevar el delirio y la incredulidad a las gradas por partes iguales. El noruego se merecía un momento de gloria así tras muchos años solucionando la vida a su equipo desde el banquillo. La imagen de Collina levantando a los desolados jugadores alemanes es todavía recordada como uno de los momentos más crueles del fútbol moderno. Los Red Devils solo necesitaron 101 segundos para cambiar su historia y permitir que el gran guardameta danés levantara al cielo de la Ciudad Condal una copa con mucho significado para el club inglés. La leyenda de Sir Alex Ferguson comenzaba a forjarse pero todavía quedaban muchos capítulos por llegar…Alineación del Manchester United en el Camp Nou (26 de mayo de 1999)
Schmeichel, Neville, Stam, Johnsen, Irwin, Giggs, Beckham, Butt, Blomqvist, Cole, Yorke
Etiquetas: Especiales
miércoles 11 de febrero de 2009
Derby County, los carneros de Inglaterra
El Derby County, más conocidos como ‘Rams’ (carnero en inglés) es un equipo del centro de Inglaterra, exactamente de la ciudad de Derby en East Midlands. Es un equipo con mucho nombre en el fútbol inglés, el cual la pasada temporada militaba en primera división, pero el finalizar el curso con tan solo once puntos hizo que su apuesta por la Premier League se viera relegada a la segunda división inglesa, la Coca-Cola Championship.Este club ha vivido bastantes altibajos durante su historia futbolística, en donde ha pasado de ganar la ‘League One’ dos veces en los años 70’, el equivalente a la Premier League, hasta caer en lo más bajo de la segunda división, o Coca-Cola Championship, como se llama actualmente.
Este año la verdad que no lo están haciendo nada bien en esa competición, en donde actualmente ocupa la posición 16, y con más de 30 puntos por debajo del líder, el Wolves, no parece que esta temporada vaya a volver a la máxima competición inglesa.
A pesar de su mala gestión en Liga, está tratando de maquillar su temporada en las diferentes copas inglesas, en la cuales está haciendo o ha hecho un gran trabajo hasta el momento.
En una de ellas, la Carling Cup, llegó hasta semifinales, en donde se enfrentó al poderoso Manchester United, quien parece va a por todas la competiciones esta temporada. En esas semifinales, los de Nigel Clough, actual entrenador del Derby County, llegaron a vencer en su casa, Pride Park Stadium, al líder de la Premier. Pero la vuelta en Old Trafford no fue tan favorable, en donde cayeron por 4-2.
En la FA Cup todavía están vivos, pero casualmente se enfrentan de nuevo al Manchester United, partido que se disputará este fin de semana. Parece que los de Sir Alex Ferguson no quieren que el Derby County ahogue sus penas ligueras en ninguna de las copas que se disputan en Inglaterra. Aún así la eliminatoria es a un solo partido, eso si no acaba empate, y se juega en el campo del Derby County, por lo que si se repite la misma historia que en la Carling Cup, puede ser que el United se vea apeado de la competición.
Etiquetas: Curiosidades
martes 10 de febrero de 2009
GUAM, ¿Que haría yo sin ti?
Mongolia es un extenso país situado entre Rusia y China. Aunque su territorio sea de unas dimensiones tan elevadas, gran parte de él no es habitable, ya que está dominado por estepas y montañas al Norte y el desierto del Gobi, uno de los más grandes del mundo, al Sur. El 30 % de los habitantes del país son nómadas y el resto viven en su mayoría en la capital, Ulan Bator. Mongolia es un país con unas tradiciones muy arraigadas, y en el deporte no iban a ser menos. Sus 3 millones de habitantes son unos amantes de la lucha, el tiro con arco y la hípica. Sin embargo, el fútbol poco a poco va calando hondo en los mongoles, especialmente entre la juventud. Nos sorprenderíamos gratamente si fuéramos a un poblado remoto entre las montañas y preguntáramos a cualquier niño de la zona por Ronaldinho, Zidane o Maradona. Solo tendríamos que mirar a sus ojos para saber el cariño y el aprecio que tienen a unos futbolistas que solo habrán podido ver en contadas ocasiones en un televisor tan antiguo como rudimentario.En un territorio de temperaturas extremas que alcanzan los 40 grados en verano y - 40 en invierno, los deportes al aire libre solo se pueden practicar durante el período estival, de junio a septiembre. Gracias al programa Goal de la FIFA, que promueve ayudas en países subdesarrollados para mejorar las instalaciones deportivas, los mongoles han disfrutado de sus primeros campos de hierba artificial que soportan mucho mejor las difíciles condiciones climatológicas del país. Estas ayudas lideradas por Joseph Blatter han sido claves para la consolidación de la liga nacional, en la que participan 8 equipos de todas las zonas del país: Khoromkhon, Erchim, Ulaanbaatar, Kharaatsai, Khasyn Khulguud, Khangarid, Mazaalai y Selenge Press son los protagonistas de una de las competiciones con un mayor impacto en el país en los últimos años. En Mongolia, el 50% de los habitantes son menores de 16 años, por lo que el fútbol está creciendo al ritmo de sus quinceañeros, con su misma ilusión y sus ganas de comerse el mundo.
La selección nacional, sin embargo, progresa de manera mucho más pausada. Desde que comenzaron a participar en torneos internacionales en 1998 los resultados han sido muy discretos. Sus intervenciones en las clasificaciones para los Mundiales y para las copas de Asia han demostrado que el equipo todavía no está preparado para competir de tú a tú con las grandes potencias del continente asiático. En el combinado nacional no hay un líder capaz de echarse el equipo a las espaldas. Los goles de Ganbaatar Togsbayar, su delantero estrella, no son suficientes para salir de las últimas posiciones del ranking FIFA. Pero el conjunto mongol puede sacar pecho tras haber plantado cara a varios de sus vecinos sacando cuatro valiosos empates contra Bangladesh, Bután, Taiwán y Macao. En cuanto a victorias también contabiliza cuatro, pero curiosamente todas han sido ante el mismo rival, un equipo al que Mongolia debe agradecerle mucho por ser el único capaz de curar sus heridas y maquillarles un palmarés tan desolador. Hablamos de la humilde selección de Guam.
Guam es una isla del Pacífico Occidental, que pertenece a Estados Unidos como territorio no incorporado. Es la mayor de las Islas Marianas y cuenta con unos 170.000 habitantes, muchos de ellos de la etnia Chamorro, descendientes de aquellos que vivían en Guam desde antes de que Magallanes la descubriera en 1521. Desde la capital Agaña se controlan muchas de las instalaciones militares que Estados Unidos tiene en la zona, que han aprovechado la situación geográfica de la isla para tomarla como un importante punto estratégico para su Marina.El fútbol también ha llegado a esta pequeña isla del Pacífico. Forma parte de la FIFA desde 1996 y tiene el dudoso honor de ser uno de los pocos equipos que no han sido capaces de ganar un encuentro a otro miembro de dicho organismo internacional. Aunque su situación geográfica en Micronesia, les haría participar en las competiciones de Oceanía de la FIFA, han jugado en los últimos años en Asia por motivos económicos (las distancias suelen ser más cortas con viajes más baratos). Estamos ante un territorio muy influenciado por Estados Unidos, así que no es de extrañar que el deporte rey sea el béisbol. Además la mayoría de sus habitantes tienen pasaporte norteamericano por lo que no es fácil encontrar materia prima para formar un equipo competitivo que represente a Guam. Los isleños se están centrando en los más jóvenes y ya están empezando a obtener resultados prometedores en categorías inferiores como la sub-14.
En 2007 se jugó el último encuentro entre las selecciones de Guam y Mongolia en la lucha por el Quinto y Sexto puesto del Campeonato del Este Asiático (obviamente eran 6 los participantes). Los mongoles salieron confiados de que lograrían una victoria sencilla como en ocasiones anteriores, pero el encuentro se les torció y a los 5 minutos ya perdían por 2-0. Aquello estaba fuera del guión previsto, y ni los propios jugadores de Guam podían creerse lo que sucedía. Sin embargo, todo fue volviendo a la normalidad y a los 23 minutos, los favoritos ya le habían dado la vuelta al choque con el 3-2 obra de Bayarzorig Dawa. El marcador final de 5-2 dejaba a las claras la diferencia entre ambos. ¡La vida sigue igual! Esperamos seguir informando de las novedades de estas selecciones tan jóvenes que esperan cambiar su suerte en las próximas décadas, y llevar a sus respectivos territorios los éxitos que cambien el rumbo de su historia futbolística.Etiquetas: Planeta fútbol
viernes 6 de febrero de 2009
BUFANDIZATE: ¿Conoces Veliko Tarnovo?
Estamos ante una de las joyas de lo corona dentro de mi colección de bufandas. Representativa de un humilde equipo búlgaro que logró codearse con los grandes a principios de los 90, pero que ahora lucha por mantener la categoría en Segunda División, el Etar 1924. Me gustaría agradecer por este regalo a mi amigo Georgi, un amante del fútbol que aunque se consideraba un fan incondicional del CSKA de Sofía, quiso obsequiarme con un recuerdo de su ciudad natal, Veliko Tarnovo. Para mi fue muy emotivo porque me confesó que desde que el equipo descendió hacía ya varios años, el club no vendía más bufandas así que quiso darme la suya. Me costaba aceptar un regalo tan preciado, pero desde luego con aquel gesto se ganó mi amistad de por vida.Veliko Tarnovo es uno de los centros económicos y administrativos del norte de Bulgaria. Situada en la orilla del río Yantra, fue la capital del Segundo Imperio Búlgaro en la Edad Media, alcanzando un hueco entre las grandes urbes culturales de Europa. De este período son varios de los palacios e iglesias más apreciados por los turistas que visitan los Balcanes, y que tienen en Veliko Tarnovo uno de sus destinos predilectos.
Esta histórica ciudad de 100.000 habitantes cuenta con un equipo de fútbol, el Etar 1924 que fue capaz de armar un bloque único en la temporada 90-91 para alzarse con el título liguero imponiéndose a los potentes clubes de la capital. Varios de aquellos héroes de los violetas formaron parte de la exitosa selección búlgara que maravilló al planeta en el Mundial de 1994. Por encima de todos ellos, el zurdo Krasimir Balakov, oriundo de Veliko Tarnovo, forjado en las categorías inferiores del club de su barrio y que fue una pieza clave para lograr el mayor éxito del club. Otros como Ivanov y Kiriakov también formaban parte de aquella plantilla que tanto se recuerda por el Ivaylo Stadium.En los años sucesivos sus jugadores “franquicia” emigraron a otras ligas más competitivas dejando al club huérfano del talento necesario para mantener ese nivel tan exigente. El equipo entró en una crisis de resultados que le llevó a vagar por la Tercera División del país a los pocos años de haber alcanzado la gloria. El “boom” que provocó la selección Balcánica en Estados Unidos sirvió para que los grandes clubes europeos lanzaran sus tentáculos a la liga búlgara y esto afectó a los equipos humildes que apenas podían retener a un futbolista cuando comenzaba a destacar mínimamente.
Por mi experiencia personal, he comprobado que el fútbol en Bulgaria es como una religión. Stoitchkov fue su Dios durante la década pasada, pero ahora mismo la referencia es el jugador del Manchester United, Dimitar Berbatov. Los búlgaros no se pierden un partido de su compatriota y consideran que es el perfecto embajador de su país en Europa. Esperemos que el Etar 1924, al que le he cogido mucho cariño tras esta ardua investigación en la red, vuelva por sus fueros y al menos alcance la Primera División. Así mi amigo Georgi podrá volver a tener en sus manos un pedacito de su club que quiso entregarme de corazón: la bufanda violeta del equipo de sus amores. Etiquetas: Bufandizate
miércoles 4 de febrero de 2009
YEOVIL TOWN: Un equipo amateur que venció al gigante
La F.A Cup se disputó por primera vez en 1871. Nadie preveía entonces que casi 140 años después, aquel torneo seguiría siendo uno de los más populares del mundo. Durante tantos años los ingleses han asistido a grandes hazañas de equipos pequeños, a gestas de héroes anónimos y a miles de momentos que han hecho de esta competición del K.O la más especial de nuestro continente. En 2005 se realizó una encuesta en el Reino Unido con la intención de saber cuál había sido el mejor “giant-killing” de la F.A Cup. Muchos eran los equipos que habían sido capaces de tumbar a los grandes de las Islas a lo largo de la historia, pero el honor recayó en el Yeovil Town. Su sorprendente victoria en el año 49 ante el todopoderoso Sunderland, cuando solo eran un equipo amateur del sur del país, les permitió lograr en esta simbólica votación el título honorífico de matagigantes del fútbol inglés.En enero de 1949, los habitantes de Yeovil vivieron uno de los días más felices de su vida. El humilde equipo de la ciudad, un conjunto semi-profesional que había logrado la machada de meterse en cuarta ronda de la F.A Cup, recibía en su estadio al Sunderland, uno de los grandes de la época, con su delantero estrella Len Shackleton a la cabeza. El Huish Park registraba un lleno absoluto para agradecer a sus jugadores el haber llegado hasta allí. Pocos confiaban en la victoria de los locales, pero Alec Stock, su entrenador-jugador sabía que las opciones estaban ahí, y decidió utilizar todas sus armas para lograrlo.
Stock llegó a ser profesional en su juventud. Su carrera en el QPR se truncó cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial. Su actuación en el frente de batalla concluyó cuando el tanque que llevaba fue abatido en Caen dejando todo su cuerpo lleno de metralla. Solo tenía 29 pero sabía que su carrera de primer nivel había finalizado. Su mujer fue la que vio en el periódico la oferta para colaborar con un equipo amateur de la zona, y Alec no se lo pensó dos veces y consiguió el puesto de entrenador-jugador en el Yeovil Town. Aquel encuentro contra el Sunderland era la oportunidad de volver a sentirse importante dentro del mundo del fútbol. Él era un hombre detallista y preparó el choque como si fuera una partida de ajedrez. Cada pieza tenía su función y había que estar pendiente de cada movimiento.Fue uno de los primeros técnicos que prestó atención a la alimentación de sus jugadores con una dieta basada en glucosa y huevos. Todos sus jugadores llegaron al partido en su peso idóneo y con una fe ciega en sus posibilidades. Durante toda la semana su entrenador fue dando pinceladas sobre los errores de sus rivales: “El portero falla en los tiros cruzados”, “el lateral izquierdo es muy débil” (era uno de los mejores del país). Ni el propio mister pensaba estas cosas, pero sus jugadores acabaron creyendo cada una de sus palabras y poco a poco perdieron el miedo a unos rivales que ya no parecían tan fieros. Su otra baza era el terreno de juego: el campo de Yeovil tenía una inclinación que quedaba patente y que debía servir de ventaja a los de casa que jugaban allí cada domingo.
El partido fue un choque típico de las Islas, dos conjuntos decididos a atacar donde las ocasiones se sucedían en ambas porterías ininterrumpidamente. El Yeovil fue el primero en golpear por medio del propio Stock. El entrenador- jugador recibió un balón de Wright en el 26 y adelantaba a los suyos. Los más de 17.000 espectadores del Huish Stadium no podían creer lo que estaban viendo, y no salieron de su estado de euforia hasta que Robinson puso las cosas en su sitio con un empate que sentó como un jarro de agua fría a los locales. Todo parecía perdido, pero la igualdad se mantuvo hasta el final del tiempo reglamentario. Las restricciones energéticas de la posguerra provocaron que no se acudiera al habitual replay y se decidiera todo en una prórroga. El cansancio hizo mella en el Town que vio como el delantero visitante Shackleton remataba solo de cabeza e inexplicablemente fallaba. Aquel error dio confianza a los locales que también tuvieron su oportunidad, y en esta ocasión Eric Bryant no perdonó. El sueño se había logrado. El Yeovil Town había sido capaz de vencer al gigante. Stock vio recompensada su vida, y por un momento agradeció que todos los golpes que le había dado la vida le hubieran llevado hasta el Huish Park aquel 29 de enero de 1949, donde había hecho historia con aquella victoria de su equipo amateur.
La quinta ronda volvía a ser un reto para los de Stock. Esta vez debían rendir visita al estadio del Manchester United, en aquella época Maine Road. Más de 80.000 espectadores acudieron a ver el choque, en un récord todavía vigente de afluencia a un partido de la F.A Cup que no sea una final. El Yeovil Town seguía rompiendo barreras. Sin embargo, los milagros son efímeros y únicos, y el Manchester demostró que no todos los días pueden ser una fiesta. El 8-0 final sirvió para dejar claro la diferencia de categoría entre ambos y para ayudar al Yeovil a volver a la liga amateur del Sur con la mayor humildad sabiendo que esa era su verdadera guerra. Aun así, la hazaña del Yeovil Town no quedó en el olvido y se convirtió en el único equipo no profesional en participar en el famoso juego del Subbuteo.En la actualidad el equipo se encuentra en el equivalente a la Segunda B española tras haber crecido enormemente en las últimas décadas. El Yeovil ha realizado otras campañas reseñables en el torneo del K.O dejando su sello en más de un gran campo del país. Pero en la ciudad todos saben que será muy difícil volver a revivir aquella ilusión que generaron a mediados de siglo un conjunto de chavales que revolucionaron al país, y que fueron dirigidos magistralmente por un adelantado a su tiempo, Alec Stock.
Etiquetas: Equipos para el recuerdo
Suscribirse a Entradas [Atom]