Virgen del Pilar
Para los mañicos, la virgen del Pilar es una aficionada más del club, un símbolo de la institución blanquilla. Cada vez que se gana un trofeo, el Pilar acoge a los jugadores que se lo ofrecen a la virgen que viste su inmaculado manto con el escudo del club. Ha habido varios goles “guiados” por la virgen, el de Nayim por supuesto, pero ahora recordamos otro todavía en blanco y negro:
En 1940, se cumplía el centenario de la aparición de la virgen en la ribera del Ebro. Meses antes de aquella fecha, el Zaragoza jugaba contra el Athletic en Torrero, cuando el defensa maño Uriarte despejó un balón que se fue envenenando hasta que se coló en la portería rival.El balón recorrió unos 70 metros y en Zaragoza se empezó a pensar que algo tuvo que ver nuestra patrona, y en honor a ella, este difícil gol fue conocido como “el gol del centenario”.
Ultras
Era el mundial de 1982 en España, y los ultras italianos, los tifosi, llegaron a animar a su selección, influyendo y abriendo camino al sentimiento ultra en España. Así nació poco tiempo después el Ligallo Fondo Norte, de la fusión de varios pequeños grupetos que acudían a la Romareda a animar al club. Nunca se les negará su amor por el club y su apoyo constante, pero ha habido alguna trifulca por parte de sus miembros que ha ensombrecido su enorme labor y entrega hacia nuestro club.
Así, en el año 2000, varios de los responsables del nacimiento del Ligallo Fondo Norte decidieron escindirse de aquel grupo por diversos problemas internos y crearon uno nuevo. Así nacía el Colectivo 1932 con una idea muy clara: Cualquier persona que amara al Real Zaragoza, ya fuera de cualquier raza, tendencia política o clase social tenía derecho a entrar en aquel colectivo. Muchos fueron expulsados por no tener clara la filosofía del nuevo grupo ultra, pero a día de hoy son un orgullo para el club, 90 minutos cantando, sin apenas malos gestos para el rival y con un denominador común entre todos ellos: verdadera pasión por el Real Zaragoza.
Esperemos que algún día estas dos fuerzas de apoyo al club blanquillo se unan y que el estadio sea un solo grito de apoyo a los nuestros
Torrero
Conocido en sus inicios como la “catedral gualdinegra”, por acoger los partidos del desaparecido Iberia, fue el primer feudo del Real Zaragoza, hasta la construcción de la Romareda. En 1949, se produjo una tragedia cuando debido a los fuertes vientos, típicos de Zaragoza, una grada se desplomó falleciendo así un aficionado maño. Aunque no todo han sido tragedias en Torrero y también se ha disfrutado de partidos épicos, como el que ahora relatamos:
Se enfrentaba el Zaragoza al Atlético de Aviación, en aquel nevado día, en las instalaciones de Torrero. El club local tuvo que remontar dos veces un marcador adverso para hacerse al final con la victoria por 4-3 ante el que a la postre sería campeón de liga, con dos goles de corner directo de Primo, algo insólito hasta la fecha.
Seminario
El único jugador en la historia zaragocista capaz de alcanzar el trofeo “Pichichi”, fue en la temporada 61-62. El peruano llegó al Zaragoza sin apenas hacer ruido y se convirtió en un referente en la delantera por su enorme olfato goleador. Diego Milito espera este año igualar la hazaña de Seminario alcanzando el preciado trofeo de máximo goleador.
La temporada siguiente de este logro, la Fiorentina vino a la Romareda a ojear al jugador ante el Mallorca. El resto de los compañeros decidieron ayudarle para que hiciera un gran partido y acabó marcando 4 goles. Se fue al equipo italiano por unos 20 millones que prácticamente solucionaban toda la temporada al club zaragozano.
Romareda
El 8 de septiembre de 1957 se inauguraba aquel ambicioso proyecto. El campo de Torrero hacía meses que se había quedado pequeño para la ilusión que despertaba el Zaragoza en la fiel parroquia blanquilla y se decidió buscar una nueva ubicación al lado de la feria de muestras.
Todo parecía perfecto pero faltaba el nombre. Se abrió un concurso en el que la gente votaba por su favorito, arrasando en la votación “Estadio de Miralbueno”, pero un día el alcalde, proclamó que el estadio se llamaría como el barrio que acogía la nueva instalación, la Romareda. La decisión fue tan polémica que hasta se le dedicó una jota:
Porque lo quiso el alcalde
Me llaman la Romareda
En siendo campo de fútbol
Que me llamen como quieran
Quinta del buitre
Un trocito de la quinta del buitre, acabó en el club del Ebro casi de casualidad y acabó convirtiéndose en un pilar fundamental del equipo para alzar la Recopa de París. Hablamos de Miguel Pardeza, un hombre que junto a Paquete Higuera lideró la rebelión de los bajitos en el ataque maño. Su fichaje tuvo mucha miga:
El Zaragoza necesitaba fichar aquella temporada 85-86, un central y un delantero. Fraile y Pineda, ambos jugadores del Madrid fueron los candidatos idóneos para ambos puestos. Cuando se habló con los merengues pidieron demasiado dinero, y al final, tras una dura negociación, el conjunto blanco accedió, pero incluyendo en la operación la cesión de Miguel Pardeza, un jugador del que los aragoneses apenas tenían referencias, y así comenzó a forjarse la leyenda del 7.
Presidentes
Desde José María Gayarre hasta el tándem Agapito Iglesias - Eduardo Bandrés, muchos han sido los presidentes que han pasado por el Real Zaragoza. Podríamos destacar a muchos, pero sobre todo a Waldo Marco, que reunió a “Los magníficos”, y al todavía recordado Alfonso Solans “padre”, un fanático del Zaragoza que nos llevó a la gloria en París. En honor a los presidentes blanquillos, esta pequeña anécdota demuestra que no todos nuestros presidentes rebosaban conocimientos del deporte rey:
Don Carlos Salvador, presidente del club a mediados de los 40, fue elegido presidente por unanimidad del zaragocismo, aunque sus nociones de fútbol eran más bien mínimas. En uno de sus primeros partidos, los rivales marcaron un gol y cual fue la sorpresa cuando Don Carlos se levantó y aplaudió a rabiar. El Zaragoza aquel día jugaba con la camiseta suplente y el presidente no cayó en la cuenta, por lo que vio un gol de un jugador de zamarra blanca y se produjo la confusión.
Onces para el recuerdo
En Aragón somos muy dados a los “apodos”, y así se refleja en la historia de nuestro club. Los “alifantes”, que consiguieron nuestro primer ascenso a la máxima categoría allá por 1935, los “zaraguayos” que maravillaron con su fútbol traído de Sudamérica, o los “héroes de París”, que durante años dieron un recital de lo que significaba el fútbol de ataque.
Pero la delantera que cualquier zaragocista tiene en la cabeza es la formada por Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra, que formaban parte, en los años 60, de un equipo espectacular conocido como “Los Magníficos”, que dieron al Real Zaragoza sus primeros títulos importantes. Walter Marco, el presidente tuvo gran culpa de ello, y fue capaz de formar un equipo de ensueño sin apenas presupuesto.
Como ejemplo, veamos como llegó Marcelino al club blanquillo: Su padre estaba en la mar, y fue su tío el que negoció con el Zaragoza. Trabajaba de camionero, y para vender a su sobrino, simplemente pidió un diferencial para el camión. Se le concedió y el Zaragoza pudo disfrutar de la calidad del internacional durante muchos años.
MaÑos
La personalidad del pueblo aragonés, en especial del zaragozano, también ha sido parte fundamental en la filosofía del club. Siempre se nos ha considerado un poco “bruticos” pero de buen corazón y esto se refleja en estas dos curiosas anécdotas:
- En los años 30 el Zaragoza tiró dos penaltis fuera a propósito. Esto fue así porque en la época, se consideraba un acto de caballerosidad no marcar la pena máxima cuando el rival protestaba airadamente la decisión. Otros equipos simplemente decidían aprovechar el regalo del árbitro.
- En la misma década, el Valladolid llegó como líder invicto a Torrero. Al Zaragoza se le pitó un penalti a favor. Costa fue el encargado de acudir al punto fatídico, y pegó tan fuerte al balón que rompió las mallas. Las protestas de los atónitos rivales por aquella extraña situación, provocaron un parón que, sin embargo, no fue inconveniente para que el tanto subiera al marcador.
Nayim
Hablar de Nayim es evocar la mágica noche de Paris donde todo el zaragocismo tocó el cielo por unos segundos. Innumerables mañicos empujaron aquel balón para que david Seaman fuera incapaz de detenerlo. Los instantes finales serán para el recuerdo: las lágrimas de Poyet, el abrazo de Víctor con Pardeza, las bufandas blanquiazules al viento… no hay palabras. Pero aquel partido tuvo algo de místico, como recoge esta anécdota por pocos conocida.
Era la segunda parte de la prórroga el balón salió despedido a la grada, un aficionado lo devuelve rápidamente, y de aquel saque de banda vendría el maravilloso gol de Nayim. Hasta aquí todo parece normal, salvo que aquel aficionado que tuvo en sus manos el balón segundos antes de que reposara en las mallas, era Michel Platini, el gran jugador francés, que debió bendecirlo en aquel instante para que el Zaragoza tuviera un lugar junto a él en los libros de historia del fútbol.
Mito blanquillo
Jose Pérez García, ha inscrito ya su nombre en letras de oro en la historia del Real Zaragoza. El pasado 18 de marzo se le realizó un merecido homenaje por ser el único aficionado que ha sido socio del club durante sus 75 años de historia. Nuestro socio número 1, apenas podía contener las lágrimas al ver a una Romareda repleta, dándole una calurosa ovación por los servicios prestados a la institución.
Que recuerdos más bellos debían de pasar por la cabeza de aquel zaragocista: desde su primer partido en Torrero, hasta la copa de Ferias de los magníficos, el gol de Nayim… Desde luego eso es una vida en blanco y azul.
Lucha entre avispas y tomates
Antes de 1932, Zaragoza estaba dividida en dos. Una mitad, aficionada del Iberia, el club “avispa”, y la otra mitad, simpatizante del Zaragoza, en sus distintas denominaciones, aunque popularmente conocidos como “los tomates”. La rivalidad fraticida entre estos dos clubes llegaba a todos los estamentos de la ciudad. Varias anécdotas resumen perfectamente esta situación:
- Tras una de las fusiones del Zaragoza que provocó su cambio de vestimenta al rojo del Stadium, los avispas enterraron un tomate en mitad del campo de Torrero para simbolizar el final de su rival.
- Un taxista aficionado del Iberia, era el encargado de trasladar a dos representantes de la Federación española a los dos estadios de la ciudad, para decidir en cual se jugaría un amistoso con tra Francia. Los accesos eran un factor muy importante en la decisión por la cantidad de público que se congregaría para el evento, así que ni corto ni perezoso, el taxista realizó su trayecto a calle Asalto por todos los baches del recorrido, mientras exclamaba -¡No hay manera de llegar a este campo!. Obviamente el partido se jugó en Torrero y España goleó 8-1 a sus vecinos del norte.
K.O
Si el Zaragoza tuviera que elegir una competición en la que se encontrara más a gusto, esta sería el torneo del K.O, la copa del Rey, antes conocida como del Generalísimo. Las mayores gestas a lo largo de su historia se han dado en esta competición. Hasta la fecha, 6 títulos se reflejan en nuestro palmarés, siendo el equipo que ha llegado a más finales en el siglo XXI, por lo que la tradición por esta competición sigue más que vigente.
Para el recuerdo quedan partidos como el vivido la temporada pasada contra el Real Madrid, con un histórico 6-1, con una exhibición de la dupla Milito-Ewerthon en la delantera, y aquel golazo de Galletti a los “galácticos” en la gran final de Montjuic, que les dejó muy tocados mentalmente porque desde entonces no levantan cabeza.
Jueguecico del conde
“Cuando el juez de línea iba a dar la orden para el descanso, pudo el señor Sobradiel correr la pelota, e internándola en el campo de los contrarios, sin dar tiempo a estos a rechazarla, hizo un goal que fue la nota sobresaliente del partido”. Así recogía el Heraldo de Aragón el 25 de diciembre de 1903 lo que pudo ser uno de los primeros goles de la historia del fútbol aragonés. La contribución de este conde a la expansión del deporte rey en Zaragoza provocó que durante esos primeros años el fútbol fuera conocido como “el jueguecico del conde de Sobradiel”.
Ilusión
Agapito Iglesias, un soriano siempre unido a la construcción, decidió cambiar el rumbo de su vida e iniciar un nuevo e importante proyecto en su vida como accionista mayoritario del Real Zaragoza. Su valentía y unas ideas muy claras han provocado entre la afición una ilusión que hace muchos años que no se sentían por estas tierras. “Las promesas están para cumplirlas”, pensará el señor Iglesias, ya que dijo venir con un crack debajo del brazo y a los pocos meses 5.000 personas vitoreaban a Pablo Aimar en su presentación.
No sé que nos deparara el futuro, porque todo depende de que “la bolita entre o no”, pero desde luego unas bases muy importantes están sentadas para que el Zaragoza esté de una vez por todas en el lugar donde la ciudad se merece.
Himno
Varios han sido los himnos que ha tenido nuestro club a lo largo de su historia. En estas líneas recordaremos la primera estrofa de uno de los primeros, conocido como “los leones de Torrero”, publicado a comienzos de los años 50:
Sobre el verde terreno, once leones
defienden el escudo de Aragón,
mientras tiemblan las gradas de Torrero
repletas de entusiasmo y emoción,
la victoria siempre nos alboroza
porque sabe a laureles bajo el sol
y es un beso de triunfo a Zaragoza
si se grita con entusiasmo ¡¡¡Gol!!!
Alaví, alavá, alaví, laví; laví, laví, lavá.
Goles son amores
Más de 4700 veces, la hinchada zaragocista ha celebrado un tanto de nuestro equipo. Unos más importantes, otros de más bella factura, pero todos ellos capaces de emocionar a un pueblo.
“Pichi” Alonso y Bescos, quedarán para el recuerdo por haber anotado 5 goles en un mismo encuentro, pero no fueron capaces de alcanzar a Anduiza, que en 1932 contra nuestro vecinos del norte, el Huesca, fue capaz de anotar 6 dianas para finalizar con un sonrojante 15-1 para los maños.
Fernández, Victor
Posiblemente, el mejor entrenador de la historia zaragocista. Nunca llegó a destacar como futbolista y muy pronto empezó su exitosa carrera como entrenador. Comenzó en el Stadium Casablanca y pronto llamó la atención del Real Zaragoza que decidió contartarle para trabajar con la cantera, Subió al primer equipo como segundo entrenador de Radomir Antic, y en la temporada 90-91 tras entrenar al Zaragoza B, tuvo que subir, ya como entrenador principal, de urgencia tras la dimisión de Maneiro y consiguió salvar al equipo en la promoción.
Así comenzó su etapa en Primera división, con solo 30 años, un hombre que desde una filosofía de buen fútbol guió al Real Zaragoza a sus mejores años donde fue capaz de codearse con los grandes. La copa del rey del 94 y la Recopa del 95 fueron su legado, pero más allá de eso, dejó un gran sabor de boca en una afición tan agradecida como exigente que espera lo mejor de los suyos.
Esta temporada del 75 aniversario, con el cambio en las altas esferas del club, hemos vuelto a recuperar a este gran entrenador, que en los últimos años ha dejado su sello en varios equipos como el Betis, el Celta o el Oporto, pero sin llegar nunca a la gloria deportiva que consiguió en su tierra. Esperemos que le vaya bien, porque se lo merece y porque supondría nuevas alegrías para la parroquia zaragocista.
Europa
El Zaragoza es tras el Real Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, el equipo español más laureado en torneos fuera de nuestras fronteras. Nuestra copa de Ferias en la época de los magníficos y la Recopa de París son un orgullo para la ciudad, pero más allá de los meros títulos, el equipo siempre ha dejado una buenísima imagen en el viejo continente, como aquel frío día de 1966 en Leeds…
Los magníficos acudían a Inglaterra a jugar un partido de desempate de la Copa de Ferias contra el Leeds United. A la media hora los maños vencían por 0-3 desplegando un juego sobrehumano, más tarde la relajación provocó que el partido acabara 2-3, pero esto no ensombreció el espectacular partido de los blanquillos. Cuando estaban en el vestuario, los aficionados ingleses vitoreaban a los nuestros, pidiéndoles que salieran al campo otra vez para reconocer su partidazo. Así fue y durante aquella semana los periódicos ingleses no pararon de alabar la belleza del juego de Lapetra y compañía.
Diarios
Desde que comenzó la andadura del Real Zaragoza, toda la prensa aragonesa ha remado en la misma dirección, apoyando al equipo en todo momento, pero esto no era así antes de la fusión:
En 1923, existían dos revistas, Zaragoza Deportiva y Semana Deportiva. La primera de marcado sentimiento “avispa” y la segunda más cercana a los “tomates”. En ellas se reflejaba la rivalidad entre ambos equipos con curiosas caricaturas, como una en la que se veía a un seguidor del Zaragoza, espantando a varias avispas, que representaban al Iberia.
Champions League
Esta competición, que durante tantos años se ha visto tan lejana, ya no es una utopía, y la posibilidad de participar junto con los mejores clubes del viejo continente está al alcance de la mano.
Esta situación solo se dio una vez, en el año 2000, cuando el Zaragoza se quedó cuarto de la mano de Chechu Rojo, lo que nos permitía jugar la Copa de Europa. El problema surgió cuando el Real Madrid, fuera de los puestos que daban derecho a jugarla, ganó la “octava”, evitando así que el Zaragoza pudiera ver cumplido su sueño.
Años más tarde, al Everton inglés le ocurrió una situación similar, ya que el Liverpool, se quedó quinto y ganó la Champions League. Sus directivos fueron más avispados y en los despachos consiguieron entrar en la fase previa de la máxima competición continental.
Buenos Aires
De la tierra de los tangos y Maradona, han llegado a nuestro equipo muchos de nuestros grandes jugadores, principalmente en las últimas décadas. Quien no se acuerda de “Gardel” Esnáider y su carácter o Gustavo López y su guante en la pierna izquierda.
Pero con la llegada de Pablito Aimar, un crack e n todos los aspectos, ha nacido un cántico sobre unos “pibes inmortales” que quedarán para el recuerdo. Aparte del ya nombrado Aimar, por encima de todos están ya en nuestro corazones Kily González, la furia hecha jugador, nadie olvida aquella pelea en Bilbao contra Lizarazu y los queridos hermanos Milito.
Gabi, en especial, siente al Zaragoza como nadie. Cuando se lesionó hace varios años de la rodilla, los servicios médicos del Zaragoza fueron a Buenos Aires para dejarle claro que cuando se recuperara, el club seguía queriendo contar con él. Aquella “bendita” rodilla acabó provocando que el Real Madrid lo desechara e inició una estrecha relación de fidelidad entre Gabriel Milito y el Real Zaragoza.
Aniversario
16 de marzo de 1932, el Iberia Sport Club junto con los restos del ya desaparecido Real Zaragoza C.D se unieron para formar un nuevo equipo. Nacía así el actual Zaragoza. Para evitar tratos de favor a ninguno de los dos equipos, se eligieron los colores de la selección aragonesa para representar al nuevo club, zamarra blanca y pantalón azul.
Esta bonita poesía refleja el sentimiento de los aragoneses en aquel histórico día:
¡Bandera blanca!… Ha nacido
la paz de los futbolistas
Con el abrazo al Iberia
del grupo zaragocista.
El escudo ciudadano
de la bandera blanquísima
acabó con las pasiones
de los bandos deportistas.
Ahora ya no habrá ensalada
ni aguijonazos con ira
porque igual que los tomates
se acabaron las avispas
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