BUFANDIZATE: El Centenario del Feyenoord

Me gustaría comenzar una nueva sección más personal. Desde siempre he intentado relacionar mis dos grandes pasiones como son el fútbol y viajar. Y con esa idea comencé hace ya bastantes años una colección de bufandas que actualmente cuenta con unas 100 de todo el mundo. Quizás no es todavía un número para considerarme un coleccionista empedernido, pero detrás de cada una de ellas hay una historia, un viaje, un amigo que recordar... Por ello, me gustaría homenajear a todas las personas que han hecho posible esta bonita aventura que como quien dice, acaba de comenzar.

Para inaugurarla me gustaría hablar de una de las ciudades donde he pasado los mejores días de mi vida. Solo con decir la palabra "Erasmus" muchos ya entenderán los sentimientos que le vienen a uno a la cabeza. Además tuve la suerte de viajar a la cuna de este programa universitario, llamado así en honor a Erasmo de Rotterdam.

Rotterdam es una ciudad situada en un enclave privilegiado dentro del panorama europeo. Gracias a su situación posee el puerto más grande del continente, y uno de los más extensos del mundo. No tiene el encanto colonial de sus vecinas Amsterdam o Delft debido al intenso bombardeo que se produjo en la Segunda Guerra mundial donde ambos bandos no permitieron que sus oponentes se hicieran con un punto estratégico tan importante. El centro fue totalmente remodelado y ha sido durante muchos años un "banco de pruebas" para arquitectos de todo el mundo, por lo que impresiona o decepciona a partes iguales.

Rotterdam contaba hasta el año pasado con 3 equipos en la Primera División del fútbol holandés, pero no hace falta muchos días en la ciudad para darse cuenta de que sus habitantes laten al ritmo del Feyenoord. El Sparta y el Excelsior (recién descendido), son considerados equipos de barrio que no pueden luchar con sus vecinos ni económica ni socialmente. No fue fácil encontrar sus bufandas, de las que hablaré en otro post.

El Feyenoord, llamado así en honor al barrio que lo acoge, es uno de los 3 grandes clubes del país, junto con el Ajax y el PSV. Aunque en la actualidad esté sumido en una crisis que no le permite luchar por la Eredivisie, en sus vitrinas relucen una Copa de Europa y dos UEFAS. En 2008 ha sido su centenario como se puede ver en una de las bufandas, conmemorativa de esta efeméride tan simbólica para un club de este nivel. El equipo buscaba lograr algún título para rubricar una temporada tan especial, confiando en su tripleta ofensiva formada por el todoterreno Gio, De Guzmán (el hermano del jugador del Depor), y el veterano Makaay en punta de ataque. Las cosas en la liga doméstica no salieron como se esperaban así que todas las esperanzas se depositaron en la copa holandesa, cuya final se disputaba en en el Feijenoord Stadion como homenaje a sus 100 años.

El estadio también conocido como "De Kuip" (la bañera), por su forma elíptica, acogía una final con un significado especial para los aficionados rojiblancos. El Feyenoord tenía en sus manos poner el colofón ideal a su año del centenario con un título. El conjunto del Roda JC era el último obstáculo. Los amarillos buscaban dar la campanada con la versión holandesa del "Centenariazo", pero no fue posible y el 2-0 final dejaba la copa en casa.

Mis dos visitas a De Kuip fueron en situaciones muy distintas pero curiosamente los dos partidos parecieron fotocopias. El choque de liga doméstica ante el Vitesse, que parecía a priori un rival sencillo, se acabó complicando y solo la magia de De Guzmán, que anotó un golazo, sirvió para dar los 3 puntos a los locales. Muy distinto era el ambiente que se respiraba para el encuentro de la selección holandesa contra la débil Luxemburgo. Mi compañero de habitación, de este pequeño país centroeuropeo, nos consiguió entradas con los pocos valientes que vinieron desde tierras luxemburguesas. El estadio cubierto de naranja era un espectáculo, pero aquel día eran rivales. Animamos a nuestro humilde equipo más que los propios luxemburgueses y aunque la sorpresa estuvo muy cerca, Koevermans anotó el definitivo 1-0 que daba el pase a Holanda para la Eurocopa 2008.