GUAM, ¿Que haría yo sin ti?
Mongolia es un extenso país situado entre Rusia y China. Aunque su territorio sea de unas dimensiones tan elevadas, gran parte de él no es habitable, ya que está dominado por estepas y montañas al Norte y el desierto del Gobi, uno de los más grandes del mundo, al Sur. El 30 % de los habitantes del país son nómadas y el resto viven en su mayoría en la capital, Ulan Bator. Mongolia es un país con unas tradiciones muy arraigadas, y en el deporte no iban a ser menos. Sus 3 millones de habitantes son unos amantes de la lucha, el tiro con arco y la hípica. Sin embargo, el fútbol poco a poco va calando hondo en los mongoles, especialmente entre la juventud. Nos sorprenderíamos gratamente si fuéramos a un poblado remoto entre las montañas y preguntáramos a cualquier niño de la zona por Ronaldinho, Zidane o Maradona. Solo tendríamos que mirar a sus ojos para saber el cariño y el aprecio que tienen a unos futbolistas que solo habrán podido ver en contadas ocasiones en un televisor tan antiguo como rudimentario.En un territorio de temperaturas extremas que alcanzan los 40 grados en verano y - 40 en invierno, los deportes al aire libre solo se pueden practicar durante el período estival, de junio a septiembre. Gracias al programa Goal de la FIFA, que promueve ayudas en países subdesarrollados para mejorar las instalaciones deportivas, los mongoles han disfrutado de sus primeros campos de hierba artificial que soportan mucho mejor las difíciles condiciones climatológicas del país. Estas ayudas lideradas por Joseph Blatter han sido claves para la consolidación de la liga nacional, en la que participan 8 equipos de todas las zonas del país: Khoromkhon, Erchim, Ulaanbaatar, Kharaatsai, Khasyn Khulguud, Khangarid, Mazaalai y Selenge Press son los protagonistas de una de las competiciones con un mayor impacto en el país en los últimos años. En Mongolia, el 50% de los habitantes son menores de 16 años, por lo que el fútbol está creciendo al ritmo de sus quinceañeros, con su misma ilusión y sus ganas de comerse el mundo.
La selección nacional, sin embargo, progresa de manera mucho más pausada. Desde que comenzaron a participar en torneos internacionales en 1998 los resultados han sido muy discretos. Sus intervenciones en las clasificaciones para los Mundiales y para las copas de Asia han demostrado que el equipo todavía no está preparado para competir de tú a tú con las grandes potencias del continente asiático. En el combinado nacional no hay un líder capaz de echarse el equipo a las espaldas. Los goles de Ganbaatar Togsbayar, su delantero estrella, no son suficientes para salir de las últimas posiciones del ranking FIFA. Pero el conjunto mongol puede sacar pecho tras haber plantado cara a varios de sus vecinos sacando cuatro valiosos empates contra Bangladesh, Bután, Taiwán y Macao. En cuanto a victorias también contabiliza cuatro, pero curiosamente todas han sido ante el mismo rival, un equipo al que Mongolia debe agradecerle mucho por ser el único capaz de curar sus heridas y maquillarles un palmarés tan desolador. Hablamos de la humilde selección de Guam.
Guam es una isla del Pacífico Occidental, que pertenece a Estados Unidos como territorio no incorporado. Es la mayor de las Islas Marianas y cuenta con unos 170.000 habitantes, muchos de ellos de la etnia Chamorro, descendientes de aquellos que vivían en Guam desde antes de que Magallanes la descubriera en 1521. Desde la capital Agaña se controlan muchas de las instalaciones militares que Estados Unidos tiene en la zona, que han aprovechado la situación geográfica de la isla para tomarla como un importante punto estratégico para su Marina.El fútbol también ha llegado a esta pequeña isla del Pacífico. Forma parte de la FIFA desde 1996 y tiene el dudoso honor de ser uno de los pocos equipos que no han sido capaces de ganar un encuentro a otro miembro de dicho organismo internacional. Aunque su situación geográfica en Micronesia, les haría participar en las competiciones de Oceanía de la FIFA, han jugado en los últimos años en Asia por motivos económicos (las distancias suelen ser más cortas con viajes más baratos). Estamos ante un territorio muy influenciado por Estados Unidos, así que no es de extrañar que el deporte rey sea el béisbol. Además la mayoría de sus habitantes tienen pasaporte norteamericano por lo que no es fácil encontrar materia prima para formar un equipo competitivo que represente a Guam. Los isleños se están centrando en los más jóvenes y ya están empezando a obtener resultados prometedores en categorías inferiores como la sub-14.
En 2007 se jugó el último encuentro entre las selecciones de Guam y Mongolia en la lucha por el Quinto y Sexto puesto del Campeonato del Este Asiático (obviamente eran 6 los participantes). Los mongoles salieron confiados de que lograrían una victoria sencilla como en ocasiones anteriores, pero el encuentro se les torció y a los 5 minutos ya perdían por 2-0. Aquello estaba fuera del guión previsto, y ni los propios jugadores de Guam podían creerse lo que sucedía. Sin embargo, todo fue volviendo a la normalidad y a los 23 minutos, los favoritos ya le habían dado la vuelta al choque con el 3-2 obra de Bayarzorig Dawa. El marcador final de 5-2 dejaba a las claras la diferencia entre ambos. ¡La vida sigue igual! Esperamos seguir informando de las novedades de estas selecciones tan jóvenes que esperan cambiar su suerte en las próximas décadas, y llevar a sus respectivos territorios los éxitos que cambien el rumbo de su historia futbolística.
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